Alerta máxima: tiene cinco años. La buscan desde hace tres meses

Sociedad

Brisa está desaparecida desde el 21 de julio. Ese día, su padre había acordado con su madre que la menor iba a vivir con ella.

Según su propio relato, el hombre viajó con la menor desde Lomas de Zamora hasta la Villa Zavaleta. Lo que pasó después es la clave del caso, es lo que no cierra.

El hombre declaró que dejó a la menor en la esquina de Magaldi y Alvarado, como lo había acordado con la madre. La nena no se encontró con su madre. No la vieron nunca más. De mínima, si damos por creíble el relato del padre, hubo negligencia en el cuidado de la menor.

El fiscal de la causa Marcelo Munilla Lacasa arrancó la investigación partiendo de una hipótesis: el padre dijo la verdad, no hay forma de demostrar lo contrario.

Ni policías, ni prefectos afectados a la custodia de la zona vieron un secuestro de la nena, tampoco vieron a la nena. El misterio es total.

Al momento de su desaparición, la menor Brisa, vestía una campera blanca, camisa o camiseta lila, pantalón celeste y zapatillas blancas.

La nena es de contextura física delgada y de estatura baja.

Aquellas personas que puedan aportar información deben comunicarse a los teléfonos de la comisaría 32 de la PFA: 44942-2110, 4911-3333, 4393-1063 (int 179), 102 y 142.

También pueden brindar información a los teléfonos de la Fiscalía de Pompeya: 4911-0456 o 4912-1664/1594.

En el caso de una menor desaparecida, el tiempo que pasa es preocupante. Cuando un chico desaparece, el alerta debe ser máximo.

De Brisa, ni noticias, se la tragó la tierra. Su padre también fue investigado, y no surgió nada. Su madre también fue investigada, y no se detectó nada irregular. Misterio absoluto. Preocupación extrema.

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