El carnicero se negó a declarar y fue trasladado a la unidad de Melchor Romero
Enrique Alcaraz, quien ayer fue detenido por tener cautiva a Mía, no dijo ni una sola palabra por recomendación de su abogado. Los fiscales aguardan los resultados de los peritajes.
Luego de ser detenido, Alcaraz fue llevado a la sede de la Coordinadora Departamental de Investigaciones (CDI) de Junín donde fue revisado por los médicos.
Alrededor de las 17 salió de la sede policial esposado, con la cabeza cubierta con la capucha de su buzo verde y custodiado por policías que los subieron a un auto particular para llevarlo a Morón.
"Se encuentra muy bien", dijo el fiscal Oviedo respecto del estado de Mía, al tiempo que señaló que el acusado Alcaraz estaba desde "ayer a la noche" con la niña en Junín, a donde había arribado en tren, y que "pretendía seguir en colectivo a Santiago del Estero".
De acuerdo a las fuentes, el imputado tomó un tren de Ferrobaires en la ciudad de Mercedes que partió a las 20.29 de ayer con destino a Junín.
Los voceros consultados señalaron que Alcaraz tiene antecedentes penales desde que era menor de edad, registra varias fugas de hogares, entre ellos, de la Fundación Felices Los Niños, su madre lo había denunciado por abuso de un hermanastro y es fanático del animé japonés.
Mientras que su padre contó a los pesquisas que su hijo pasó el lunes al mediodía -cuando ya se había cometido el doble crimen-, por su casa de la calle Arenales al 2500 del barrio El Palomo de la localidad de Libertad, partido de Merlo, para pedirle prestados 300 pesos.
Según uno de los investigadores, Alcaraz conoció a Martín en un cíber de El Palomar donde ella trabajaba, se hicieron "amigos" y "ella a veces lo dejaba dormir en su casa y solía pedirle que se quedara al cuidado de sus hijos, por lo que de esa manera creó un vínculo muy especial y cercano con la nena".
Los pesquisas incluso pudieron determinar que cuando pasaba la noche en la casa del doble crimen, en la calle Murillo 484 de El Palomar, Alcaraz dormía junto a Mía, en la cama de la niña.
Aparte de salir a cartonear con un carro, Alcaraz había logrado conseguir un empleo en la carnicería "La Central", ubicada en la calle José Bianco al 1900 y la rotonda de la plaza de El Palomar, donde el dueño contó que él "adoraba" a la nena y que solía llevarla al trabajo.
Por su parte, Noelia, hermana de Martín, dijo a Télam que el hallazgo de Mía "es una alegría, en medio de tanto dolor", al tiempo que negó que el acusado haya mantenido algún tipo de relación sentimental con la joven asesinada.
Temas
Las Más Leídas






Dejá tu comentario