"Guanacos", la nueva modalidad delictiva en zonas comerciales
Delincuentes escupen a sus víctimas para luego aprovechar la confusión y robarles teléfonos, carteras y cualquier objeto de valor que tengan a mano. ¿Dónde actúan?
La modalidad delictiva de los "guanacos", delincuentes que escupen a víctimas generando confusión para robarles cualquier objeto de valor, aumentó en los últimos meses.
En los centros comerciales es donde más se nota el accionar de estos "guanacos", que escupen a las víctimas para luego aprovechar la confusión y robarles teléfonos, carteras y cualquier objeto de valor que tengan a mano.
También continúa haciendo estragos la modalidad de los denominados popularmente "pungas vomitadores", consistente en delincuentes que operan en los subtes porteños, uno de los cuales simula descomponerse causando conmoción entre los pasajeros mientras el resto aprovecha para robar lo que puedan.
Una joven peluquera de 25 años, víctima de la flamante práctica delictiva relató a Diario Popular que todavía está "asqueada".
El sábado, la joven fue a la avenida Avellaneda, en el barrio de Flores, para comprarle un regalo a su madre y resultó sorprendida por los delincuentes.
"Estaba lleno de gente, apenas se podía caminar. Y fue así que de pronto siento que me escupen en una oreja. Horrible. No entendía nada. No sabía si tocarme para ver qué era, me quería morir. De la nada se me aparecen dos mujeres, como para solidarizarse. Una me dice que era caca de paloma, pero la otra me decía que me había escupido un hombre. Un espanto. No sabía si llorar o gritar", relató.
Una de las mujeres le alcanzó papel para higienizarse la zona de la oreja. "Ahí me doy cuenta que era un escupitajo grande. De verdad es asqueroso. Me limpié lo mejor que pude, mientras las dos me hablaban y me consolaban. Luego las saludé‚ para volverme a mi casa, muy enojada, y cuando quiero agarrar el teléfono celular para llamar a mi familia descubro que no lo tenía. Me lo habían robado", dijo la damnificada.
La zona de la avenida Avellaneda viene creciendo comercialmente en los últimos años, con centenares de negocios.
Los fines de semana, son miles los visitantes que se acercan a comprar mercadería, incluso, desde el interior del país, por los precios y la calidad, lo que da un marco ideal para el accionar de las bandas de "guanacos".
"Hay negocios que tienen carteles pegados alertando a los clientes. Hay muchas mecheras, que se especializan en robar mercadería de los locales, pero otros grupos roban a la gente en la calle, sobre todo cuando se juntan muchas personas. Les dicen guanacos, porque hacen eso de escupir cuando la persona está desprevenida. Y ahí la afanan", señaló Pablo, un empleado de la zona.
Pero ese sector de la Capital Federal no es el único teatro de operaciones para los "guanacos". Mariela, una mujer que vive en La Matanza, es una habitual cliente de la feria La Salada.
"Voy siempre, desde hace años. Compro para mi familia. Hay mucha seguridad, uno va tranquilo. Pero la última vez que fui me hicieron esa de la escupida en la oreja. No me la esperaba. Y me sacaron cosas de la cartera, incluido el teléfono", expresó.
Juan, un adolescente de 17 años, es otro que padeció a los "guanacos", pero en el centro comercial de Once, en el barrio de Balvanera.
"Yo iba con mi mamá, que estaba comprando cosas. Sentí que me escupieron, y me re calenté‚. Mi mamá me limpió, pero se acercaron dos mujeres. Me sacaron el teléfono que me habían regalado. No voy más a ese lugar", contó, y explicó que "nos dimos cuenta a los pocos segundos, porque se fueron rápido, pero ya no las encontramos".
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