Qué es el Mal de Parkinson: síntomas, cómo detectarlo y los avances científicos para enfrentarlo

Sociedad

La muerte del Indio Solari tras padecer el Mal de Parkinson durante largos años puso nuevamente la lupa sobre esta enfermedad.

El Mal de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico y progresivo que afecta el sistema nervioso central. A nivel mundial, es la segunda condición neurodegenerativa más frecuente después del Alzheimer. El núcleo de este padecimiento se encuentra en la pérdida de neuronas en la sustancia negra, una zona del cerebro encargada de producir dopamina. Al disminuir este neurotransmisor, los mensajes que regulan el movimiento corporal no se transmiten de manera correcta. Aunque popularmente se asocia esta enfermedad únicamente con la vejez, los especialistas advierten que, si bien la mayoría de los diagnósticos ocurren a partir de los 60 años, existe un porcentaje de casos de inicio temprano que afecta a personas menores de 50 años.

La manifestación del Parkinson es sumamente variable entre un paciente y otro. El cuadro clínico se divide principalmente en dos grandes categorías:

1. Síntomas Motores (Relacionados al movimiento)

  • Temblores en reposo: Sacudidas involuntarias que suelen comenzar en una mano o en los dedos cuando la extremidad está relajada.
  • Bradicinesia: Lentitud generalizada en los movimientos cotidianos, dificultando tareas simples como abotonarse una camisa.
  • Rigidez muscular: Inflexibilidad y tensión en las extremidades o el tronco, lo que provoca dolor y limita el rango de movimiento.
  • Inestabilidad postural: Pérdida del equilibrio y la coordinación, lo que aumenta significativamente el riesgo de caídas.

2. Síntomas No Motores (A menudo invisibles) Muchos de estos síntomas pueden aparecer años antes que los problemas de movimiento:

  • Trastornos del sueño: Insomnio o el llamado trastorno de conducta del sueño REM (actuar los sueños con movimientos bruscos).
  • Problemas cognitivos y de ánimo: Depresión, ansiedad, apatía y, en fases avanzadas, fallas en la memoria.
  • Disfunciones autonómicas: Estreñimiento crónico, pérdida del olfato (anosmia) y caídas de presión arterial al ponerse de pie.

Mal de Parkinson : ¿cómo se detecta?

En la actualidad, no existe un análisis de sangre o estudio de imágenes que confirme el Parkinson por sí solo. El diagnóstico es estrictamente clínico.

  • Evaluación neurológica: Un neurólogo examina los antecedentes médicos, evalúa los reflejos, el equilibrio, la marcha y la rigidez.
  • Criterios de respuesta: A menudo, la sospecha se confirma cuando el paciente muestra una mejora notable tras administrarle medicamentos específicos para el Parkinson.
  • Estudios de descarte: Se solicitan resonancias magnéticas (RMN) o tomografías para descartar otras patologías cerebrales que imiten los síntomas.

Aunque el Parkinson no tiene cura, la medicina actual ofrece diversas alternativas para controlar los síntomas con éxito y devolver la autonomía al paciente.

La causa exacta detrás de la muerte neuronal sigue siendo una incógnita. La comunidad científica coincide en que se trata de una combinación de factores genéticos y ambientales (como la exposición prolongada a pesticidas o metales pesados). Actualmente, las investigaciones científicas globales se centran en el desarrollo de biomarcadores que permitan un diagnóstico temprano y en terapias biológicas capaces de frenar el avance de la enfermedad, cambiando el paradigma de un tratamiento que hoy solo alivia los síntomas, hacia uno que pueda detener la degeneración.

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