Qué se conmemora este Sábado Santo: las diferencias entre la Iglesia Católica y la Evangélica

Sociedad

El Sábado Santo es un día particular dentro del calendario cristiano, ya que se encuentra en el "medio" de los dos eventos más grandes de su fe. Enterate acá.

En plena Semana Santa, el día Sábado es uno de los que más interrogantes presenta para aquellos que no se encuentran profundamente inmersos en la fe. Con la certeza de que el Viernes Santo el cristianismo recuerda la crucifixión y muerte de Jesús, muchos se preguntan qué se conmemora al día siguiente.

Lo cierto es que se trata del día entre la muerte y la resurrección del Maestro, lo que son, sin lugar a dudas, los eventos más importantes de la fe cristiana, juntamente con el nacimiento de Cristo. En otras palabras, para el cristianismo representa el tiempo que el cuerpo de Jesús permaneció en el sepulcro después de su muerte en la cruz y antes del "Domingo de Gloria".

De esta manera, se trata de una jornada de reflexión sobre la soledad, el paso de la muerte a la vida y la esperanza en la promesa de la resurrección. No obstante, la Iglesia Católica y la Evangélica mantienen algunas diferencias, al menos, con respecto a cómo atravesar este día.

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Las diferencias entre la Iglesia Católica y Evangélica sobre el Sábado Santo

Aunque ambas religiones cristianas leen el mismo relato bíblico, la "atmósfera" y la práctica del Sábado Santo son muy distintas entre católicos y evangélicos.

1. La Iglesia Católica: el gran silencio

Para el catolicismo, el Sábado Santo es un día de liturgia de espera. Hay una carga simbólica y ritual muy profunda sobre el vacío.

Se vive como un día de "soledad de María" y de luto real. La Iglesia considera que, mientras el cuerpo de Jesús está en el sepulcro, Cristo descendió a los infiernos (al lugar de los muertos) para liberar a las almas justas.

Cabe señalar que es el único día del año donde no se celebra la misa ni se dan los sacramentos (salvo la unción de los enfermos). Las iglesias suelen estar a oscuras, el sagrario está abierto y vacío, y las imágenes suelen estar cubiertas con telas moradas.

Todo cambia a la medianoche -o noche del sábado- con la Vigilia Pascual. Es una transición drástica del silencio total a la fiesta explosiva, donde se prenden luces, suenan campanas y se canta el Aleluya.

2. La Iglesia Evangélica: un día de transición

En el mundo evangélico (que es muy diverso), el Sábado Santo no tiene un peso litúrgico tan estricto. De hecho, muchas denominaciones no lo llaman "Sábado Santo" sino simplemente "Sábado de Gloria" o simplemente el sábado previo a Pascua.

Lo cierto es que se ve esta jornada como un hecho histórico: Jesús murió el viernes y resucitará el domingo. No se enfatiza tanto el "misterio" de lo que pasó ese sábado. No suele haber reuniones ni cultos especiales durante el día, aunque a la noche muchas iglesias realizan vigilias a la espera de la gran resurrección.

Por otro lado, los evangélicos no guardan luto físico (no tapan imágenes, porque no las usan, ni apagan luces). Es un día de preparación interna para el domingo.

Para un evangélico, el énfasis está puesto casi totalmente en el Domingo de Resurrección. Mientras que el católico "pasa por el sepulcro" el sábado, el evangélico suele saltar directamente del duelo del viernes a la victoria del domingo.

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