Santa Fe: habló la dueña del almacén que dejó semidesnuda a una delincuente
Para defender su negocio, la comerciante forcejeó con la ladrona hasta dejarla sin ropa. Todo quedó grabado.
Entró a robar a un negocio de Santa Fe y terminó desnuda de la cintura para arriba
Hace 40 años que Gabriela Rolón atiende un almacén la ciudad de San Justo, provincia de Santa Fe y, si bien no es la primera vez que sufre un episodio de inseguridad, en esta oportunidad decidió actuar: se trenzó en un forcejeo con la delincuente y la dejó semidesnuda. Todo quedó filmado.
“Este negocio lo voy a cuidar con uñas y dientes”, aseguró la comerciante luego de que el video del asalto en el local se viralizara.
El hecho ocurrió el miércoles por la mañana cuando una joven ingresó al almacén simulando ser una clienta. Pidió una bebida alcohólica y, cuando la dueña del lugar se dio vuelta para ir hacia la heladera, la ladrona aprovechó y se abalanzó sobre sobre el mostrador para poder acceder al dinero de la caja. “Entonces vine corriendo y tuve que forcejear”, describió Gabriela.
Los gritos del forcejeo quedaron registrados en un video grabado por la cámara de seguridad ubicada en el interior del comercio. “¡Te estoy filmando desgraciada!", le advirtió la comerciante a los gritos, en medio de varios insultos.
Con el robo frustrado gracias al accionar de la mujer, la delincuente tuvo que retirarse a las corridas, sin el dinero y abochornada, dado que en medio del forcejeo quedó desnuda de la cintura para arriba.
La ladrona volvió para pedir que borraran el video
Como si fuera poco, una hora después del intento del robo, la ladrona volvió a pasar por el frente del negocio, burlándose de Gabriela. Más tarde, alrededor de las 10, volvió a entrar al almacén con un insólito pedido.
“Borrá el video, más vale que borres el video”, amenazó la joven. “Yo le dije ‘el video no te lo voy a sacar’. Entonces se da vuelta y me rompe el vidrio. Ahí es donde la corrió mi hijo con mi nieto, la agarraron, y la entregaron con la policía”, explicó la comerciante de 64 años.
“Me han robado siete veces, pero nunca los vi. Dos veces no denuncié porque eran cosas de golosinas, y después eran cigarrillos, tampoco denuncié”, lamentó, en declaraciones a La Cien San Justo.
En enero de este año un delincuente logró ingresar al comercio por un pequeño ventiluz ubicado en la parte superior de una pared. Ante esto, la dueña tuvo que colocar rejas en todas las aberturas del local. “Yo quedé en un estado depresivo cuando tuve que hacer las rejas desde el lado de adentro. Me costó salir. Hace 40 años que tengo el negocio y de vieja venir a trabajar enrejada no se justifica”, se lamentó.
“Este negocio lo voy a cuidar con uñas y dientes. Ellos quieren que yo deje de trabajar. ¿Qué hago si dejo de trabajar? Yo me siento bien trabajando, quiero mi negocio, quiero mi trabajo. Y lo tengo que cuidar", expresó y concluyó con una contundente frase: “¿Tengo que cerrar las puertas porque los chicos vienen y me roban? No es justo".
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