Será complicado llegar a la Costa por el estado de las rutas y el crecimiento del parque automotor

Sociedad


  • Las obras viales inconclusas, el boom turístico y el crecimiento del parque automotor juegan en contra de la rapidez con la que se prentende llegar a los ansiados destinos turísticos de la costa bonaerense.
  • Fallas de señalización, baches y cientos de kilómetros sin estaciones de GNC harán del viaje una aventura para crispar los nervios de los veraneantes.

En la próxima temporada de verano, llegar a la costa bonaerense resultará un trastorno por las demoras, embotellamientos y dificultades para la conducción.

Es que en cinco años se duplicó el número de usuarios y la tendencia continúa firme; algunos trabajos de refacción no habrán terminado y las vías alternativas no están en condiciones.

En la zona de El Pato continúa la obra para construir un paso a nivel y los automovilistas tienen que recorrer más de 3 kilómetros por colectoras. De esta manera el viaje para llegar a las playas demorará hasta una hora más que lo habitual.

Un relevamiento hecho por el diario Clarín de las rutas 2, 36, 11 y 29, entre otras que funcionan como acceso a la costa, permitió detectar fallas en la señalización, en la demarcación de la cinta asfáltica, baches, banquinas cubiertas de pasto, cruces peligrosos, tramos de más de 100 kilómetros sin estaciones de servicio y zonas donde no hay señal de celulares.

La Ruta 2 al borde del colapso

Por tradición y comodidad, la Autovía 2 es el camino más utilizado para entrar a Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell y el municipio de la Costa. Pero el incremento del parque automotor (en 2007 se patentaron 325 mil coches en Buenos Aires) y el boom turístico que registra la Provincia ponen a esa ruta al borde de la saturación.

Seis años atrás, durante un fin de semana común pasaban por las cabinas de peaje 9.900 vehículos. El último viernes, sábado y domingo de noviembre recorrieron ese camino 21.175 coches.

Vialidad provincial invirtió 10 millones de pesos para bacheos parciales y microaglomerado. Esos trabajos son permanentes y en verano también habrá maquinaria vial sobre los carriles.

Covisur -la empresa concesionaria- prevé un incremento del 10% en el tránsito para el verano 2007-2008. Habrá casi 2 millones de autos que viajarán en ambas direcciones entre diciembre y marzo próximo.

Vías alternativas en malas condiciones

Es por ello que el superintendente de Seguridad Vial de la Policía, Gastón Pérez, recomienda usar vías alternativas. La única variante es tomar la ruta 36, conectar con la 11 y desembocar en las playas. Pero este camino está lleno de obstáculos. Entre La Plata y Pipinas hay poca señalización, pozos y tramos con obras en ejecución. Además en un trayecto de casi 200 kilómetros no hay estaciones de servicio de GNC.

Mar del Plata y Necochea tienen otro camino de ingreso, un poco más largo y menos utilizado. Es la ruta 29 que nace en Brandsen y deja al viajero en las puertas de Balcarce. No tiene costos de peaje aunque el tramo Etcheverry-Brandsen tiene líneas demarcatorias borroneadas y trayectos repletos de baches.

Vialidad bonaerense invirtió 55 millones de pesos para repavimentar desde Ranchos hasta Udaquiola. El pavimento está apto para la circulación, pero en los 165 kilómetros entre General Belgrano y Ayacucho no tiene estaciones de servicio.

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