Un mes sin lluvia en la Ciudad y el Conurbano: ¿a qué se debe?

Sociedad

Según el Servicio Metereológico Nacional, recién en los próximos días se empezará a ver algunas precipitaciones en Capital.

Tal como había anticipado el Servicio Metereológico Nacional (SMN), el otoño de este año estuvo con muy pocas lluvias en la mayor parte del país, pero el trimestre terminó siendo uno de los más fríos de los últimos años.

El comportamiento de la lluvia tuvo en el último mes una actividad inferior y según el organismo, el otoño fue más seco que lo habitual sobre la región del Litoral y el este de Buenos Aires.

Además, las lluvias estuvieron dentro del promedio o inferiores a lo normales en Córdoba, el oeste de Santa Fe, oeste de Buenos Aires, este de La Pampa y centro-norte de Patagonia.

¿El invierno será igual de seco?

El invierno llegó al país con alerta de una ola de frío polar que afecta principalmente a la Patagonia y la zona cordillerana, pero también causa temperaturas bajísimas en la Ciudad de Buenos Aires y su área metropolitana.

El SMN indicó que una masa de aire de origen polar ingresó esta semana desde el sur del territorio provocando un descenso en las temperaturas. Las bajas temperaturas estarán presentes hasta el próximo lunes llegando a los -10° en la región sur.

El fin de semana, en la ciudad de Buenos Aires seguirán los días “con ambiente muy frío”. Las temperaturas mínimas serán de 5° y máximas no superán los 12°.

Por su parte, en localidades del gran Buenos Aires los valores térmicos pueden ser inferiores.

En tanto, las lluvias, se prevé que también tengamos pocas en la zona centro y norte del país. En el AMBA recién el lunes habrá precipitaciones, tras un mes sin lluvias. Los mismo ocurrirá en parte de la zona cuyana, Córdoba y el NOA, zonas que no suelen tener este tipo de eventos en esta época.

lluvias invierno.jpg

¿Cómo se forma la lluvia?

La lluvia es vapor de agua que se condensa en la atmósfera y cae al suelo en forma líquida. La condensación se produce cuando el aire se satura de vapor de agua; y ésta depende de la temperatura. Por tanto, a mayor temperatura, se necesitará más concentración de vapor de agua en el aire para la condensación que a menor temperatura. En base a ello, cuando nos duchamos en verano no se empaña el cristal mientras que cuando lo hacemos en invierno y sin calefacción sí que ocurre.

Según los expertos, en invierno, la concentración de vapor de agua que hay en el aire es significativamente menor debido a la menor evapotranspiración. Esta disminución se debe al enfriamiento del suelo y a la pérdida de las hojas de los arboles caducifolios.

En estas condiciones, la lluvia en inverno viene determinada por los vientos fuertes y persistentes generados por el contraste entre el aire polar frío y el aire tropical cálido, pero en este caso, el que está situado en latitudes subtropicales. Éste, arrastra aire tropical con vapor de agua del sudoeste al noreste. La entrada de este aire húmedo y caliente sobre la Península fría produce la condensación del vapor y posteriormente la precipitación.

Embed

Dejá tu comentario