La lluvia mata a los lavaderos de autos y salva a los de ropa
El mal clima extendido que se vive en el área metropolitana perjudica a algunos negocios y beneficia otros. Cuando la subsistencia depende del cielo.
"El factor humedad complica el tema del secado", aporta Arturo, de Lavamax Palermo, quien también detalla que hay gente que lava la ropa en su casa para acortar los gastos y se acerca al local sólo para secar la prenda.
"Camisas, pantalones, remeras, todo lo que sea ropa de trabajo", responde la encargada de "El Rosario" cuando se le consulta sobre las prendas que más reciben. "Toallas y toallones, lo que más tarda en secar", apunta Arturo, de "Lavamax Palermo".
El aumento imprevisto de trabajo también atrajo una clientela más exigente en cuanto a los tiempos de entrega de la ropa.
"Es muy habitual que se acerque una persona a la mañana antes de ir a la oficina, deje sus prendas y vuelva a retirarlas a la tarde noche, después de su jornada laboral", cuenta Graciela. Asimismo, indica que la imposibilidad de hacer deliverys demora las entregas y se acumula trabajo. "Los clientes quieren todo ya", sintetiza.
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