Trabajadora sexual trans, sobre la violencia que viven en Palermo: "No es la primera vez que pasa"
La Unidad de Flagrancia Norte del MPF CABA inició un expediente por los incidentes ocurridos en la madrugada del domingo que terminaron con un adolescente de 14 golpeado en la cabeza.
Violento ataque transfóbico en Palermo.
En medio de la conmoción y el repudio por el violento ataque que sufrieron varias mujeres trans en los Bosques de Palermo, Julieta Miranda, mujer trans y trabajadora sexual, habló sobre lo sucedido el domingo pasado en esa zona de la Ciudad de Buenos Aires a manos de una patota de unos 50 adolescentes. Dijo que no es la primera vez que ocurre y dio detalles de las agresiones que tanto ella como el resto de chicas que ejercen la prostitución en el lugar tienen que soportar a diario.
“Yo no presencié lo que pasó el sábado a la madrugada, pero sí presencié las otras veces que fueron, porque no es la primera vez que pasan diciéndonos cosas, insultándonos o acosándonos. Una de las primeras veces esto fue a partir del año pasado. Y desde entonces también tuvimos un problema con la policía que nos impedía trabajar. Nos tocaban la cola, pasaban con la bicicleta a toda velocidad y nos tocaban”, denunció Julieta en diálogo con Radio Con Vos.
Luego agregó: “ Teníamos que estar atajándonos para que no nos tocaran, para que no nos robaran, porque no sabíamos a qué venían. No eran cinco o seis: estimo que son más de cincuenta o sesenta, porque pasan por una calle donde ni siquiera podemos esquivarlos, y son tantos que nos tenemos que correr y cortan el tránsito”.
Miranda manifestó que varias de sus compañeras fueron víctimas de la patota de adolescentes el domingo y que las acompañará hoy a formalizar la denuncia ante la Justicia. Miranda reveló que al menos seis de las víctimas están adoloridas por los golpes.
“Son seis chicas las que estaban. Creíamos que eran dos o tres, pero en el video se ven más, y en el grupo general que tenemos de Palermo se cuentan más de seis chicas lesionadas, adoloridas, que ni siquiera pueden ir a trabajar. Hoy van a hacer todo lo posible para ir a denunciar al mediodía y hacer formal la denuncia”, dijo.
Además, pidió al resto de la comunidad acompañar a las víctimas en su pelea por Justicia y que se trata de una problemática que se originó hace ya mucho tiempo. “Estamos convocando a las chicas para acompañarlas, para no dejarlas solas, para abrazarlas, porque entendemos que esto no es solo del domingo”, añadió.
Para Miranda, el ataque no puede explicarse únicamente por la identidad de género de las víctimas, sino también por su condición de trabajadoras sexuales, una combinación que según ella las ubica en un lugar de mayor vulnerabilidad frente a la violencia.
"Se viene organizando para atacarnos"
En otro tramo de la entrevista Miranda denunció que: “Esto viene gestándose, se viene organizando para atacarnos. No solo por ser trans, sino también por ser trabajadoras sexuales, y pareciera que eso nos ubica todavía más abajo en la escala de la deshumanización. Tenemos que tomar los insultos y los chistes con buen humor, de manera pasiva. Si contestamos mal, nos perjudica. Es como si dijeran: te hablo, me contestás mal, entonces te golpeo, y así me justifico. Sienten que tienen derechos sobre nuestros cuerpos”.
Describió además la exigencia hacia las víctimas del hostigamiento: se trata de la obligación de tolerar los insultos sin responder, bajo el riesgo de sufrir represalias mayores. “Tenemos que aceptar, tenemos que encima tomar los insultos y los chistes con buen humor y pasivamente”, explicó. “Si contestamos mal, nos perjudica”, advirtió, y resumió la lógica que identifica detrás de las agresiones: “Tienen derechos sobre nuestros cuerpos. Es tremendo”.
Consultada sobre si identificaba un cambio en el trato hacia las personas trans desde el recambio de Gobierno, Miranda fue categórica: “Un cambio rotundo”.
Según relató, en el último tiempo surgieron grupos de jóvenes que se identifican como influencers y que van hasta los bosques de Palermo a filmar y registrar las actividades de las trabajadoras. “Les importa más las cosas negativas de nosotras que quieren registrarlo y hacer contenido con nosotras”, afirmó.
“Saben que no pueden filmar nuestras imágenes, pero sí filman nuestras voces y a espaldas de nosotros”, detalló. Según contó, los grupos suelen desplazarse en auto o bicicleta, y ubican a una mujer como acompañante en el vehículo para evitar una posible respuesta física de las trabajadoras. “No le vamos a pegar a una chica, se escudan de esa manera”, explicó.
La causa está siendo investigada por la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad, a cargo de Andrés Scanga, quien inició una actuación de oficio y están tratando de identificar a los agresores.
La fiscalía ordenó una serie de medidas de prueba, como el relevamiento de las cámaras de seguridad. Para eso, envió un oficio al Centro de Monitoreo Urbano de la Ciudad.
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