Tutores docentes, un oído para los conflictos adolescentes

Sociedad

* Es un espacio de encuentro entre estudiantes y un profesor a cargo de una asignatura curricular para conversar sobre diferentes situaciones que involucran al grupo.
* Problemas de convivencia con otros compañeros o docentes, relaciones con los padres o la familia, violencia, discriminación, prevención de los embarazos y enfermedades son algunos de los temas que se tratan.

Desde hace dos años, en los colegios secundarios de la ciudad de Buenos Aires funciona el sistema de tutorías, un espacio de encuentro entre los alumnos -de primer a tercer año- y un profesor a cargo de una asignatura curricular para conversar sobre diferentes situaciones que involucren al grupo. Con motivo de los incidentes violentos que protagonizaron los alumnos del Huergo y el Vieytes, estas actividades se extenderán hasta el último año de la secundaria.

Un estudio de la asociación civil Centro Dos demostró que, entre fines de 2004 y principios de este año, aumentaron un 30% las consultas en relación a la violencia escolar por parte de docentes, psicopedagogos y directivos de escuelas públicas y privadas del área metropolitana.

En el sistema de tutorías, cada división tiene un sólo docente que recibe capacitaciones de coordinadores para conversar con los adolescentes sobre problemas de convivencia con otros compañeros o docentes, relaciones con los padres o la familia, violencia, discriminación, prevención de los embarazos y enfermedades o para servir de guías en la orientación vocacional.

“El tutor oficia de mediador. En las clases se dialoga acerca de esas problemáticas que irrumpen en la vida de los adolescentes”, dijo a minutouno.com Adelina de León, directora general de educación del Gobierno de la ciudad.

Graciela Villa es docente en escuelas de educación media desde 19 76 y desde hace dos comenzó a dictar las tutorías en el Huergo, colegio en el que se desempeña actualmente. “En general los chicos participan con mucha responsabilidad y suelen ser muy criteriosos a la hora de elaborar conclusiones”, expresó.

Sin embargo, la docente comentó que en otra institución educativa fue tutora de adolescentes de primer año y la tarea no resultó del todo sencilla. “Era bastante difícil, porque era una escuela a la que asistían chicos de bajos recursos y muchas veces tuvimos que recurrir al gabinete psicológico de la institución para abordar ciertos temas como la violencia entre los compañeros ”, relató.

Con respecto a la forma de trabajo, las metodologías son variadas. Pueden ser reuniones con toda la división, en pequeños grupos o separado los hombres de las mujeres.

El tema de las tutorías cobró mayor trascendencia con el enfrentamiento entre los estudiantes de los colegios Huergo y Vieytes en Caballito. “Entre los colegios tenemos 80 tutores trabajando y personalmente me reuní con ellos para que analicen el tema con sus alumnos”, expresó de León.

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