Un crimen salvaje ¿Matar por odio?

Sociedad

Escribe Mauro Szeta

El caso es misterioso y brutal por donde se lo mire. Omar Montalat estaba desaparecido desde el 5 de agosto. Esa noche, fue a un bar-heladería, cercana a su casa a ver la primera final de la Copa Libertadores de América. Desde ese momento, nada más se supo de él.

Lo raro es que la denuncia para buscarlo, recién la hicieron el lunes 11 en la comisaría 47a de la Federal. dos días después,lo encontraron asesinado en un zanjón, en un ex predio ferroviario, en Santos Lugares.

El hombre estaba con los pantalones bajos. A su lado, había juguetes sexuales y preservativos. La técnica criminal para matarlo fue alevosa. Lo degollaron, le dieron tres puntazos y le rompieron la cara.

Al parecer, el asesino tuvo sexo con la víctima y se encargó de asegurarse el resultado muerte. Está claro, el crimen, a la vista, trasunta odio, mucho odio.

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