Un delincuente entró a robar a un almacén en Mar del Plata y el empleado se defendió a botellazos

Sociedad

Ocurrió en un local ubicado sobre una transitada avenida. El ladrón le había exigido el dinero de la caja registradora, pero el joven que atendía el local se defendió y lo persiguió hasta el exterior.

Un intento de robo en un kiosco de Mar del Plata fue frustrado tras una curiosa reacción del empleado: se defendió a los botellazos y el ladrón terminó justificandose con que le estaba “haciendo una broma”.

Todo ocurrió el jueves pasado a las 19.24, en un comercio ubicado en la avenida Fortunato de la Plaza al 5700, en el barrio El Progreso de la ciudad balnearia. De acuerdo con lo que se ve en la filmación, un hombre con el rostro cubierto ingresó al local y exigió el dinero de la caja.

Las cámaras de seguridad del local registraron la totalidad de la secuencia: el empleado, identificado como Bruno, estaba sentado detrás del mostrador, relajado, mientras miraba su celular. Justo ese día estaba realizando una suplencia y era su segunda semana en el local, según relató al medio local 0223.

El delincuente, de alrededor de 20 años, ingresó y lo saludó. Apareció con las manos en los bolsillos y la nariz y la boca tapada.

“¿Cómo va, todo bien? ¿En qué te puedo ayudar, amigo?“, le respondió el empleado mientras apoyaba su celular. Fue entonces que el delincuente lo amenazó y le pidió que le diera el dinero disponible en la caja registradora.

El joven se rió y le respondió: “¿Qué?“. Un segundo después, se levantó de golpe y tomó una botella de vino que se encontraba en el mostrador. Agarró al delincuente de la campera que tenía puesta y lo amenazó con pegarle un botellazo.

Según su testimonio, el delincuente se acercó y le dijo “dame toda la guita”. Bruno respondió primero con incredulidad, luego lo enfrentó: “Lo agarré de la campera y lo primero que vi fue la botella. Se me pasó por la cabeza en el momento y lo hice”, afirmó en diálogo con Canal 8.

El ladrón se desesperó e intentó alejarse. “Te estaba descansando, te estaba descansando”, le dijo, mientras se tapaba la cara con las manos. Bruno le pegó en el rostro y, luego, el delincuente logró zafarse de su agarre y correr hacia la vereda.

Sin embargo, el empleado continuó con la persecución y volvió a tomarlo de la vestimenta.

La secuencia continuó en la vereda donde el trabajador logró llevarlo hasta el piso. Sin embargo, el ladrón logró escapar antes de que llegara la policía. Ambos cayeron en medio del vino derramado y, en ese momento, el empleado propinó algunos golpes antes de que el sospechoso lograra escapar. “En la vereda quiso salir corriendo y lo hago chocar con un tablero. Antes de caernos le pego el botellazo en la nuca, pero se rompe en el piso. Nos caímos, nos resbalamos y se me escapó”, sintetizó Bruno.

El empleado señaló que el sospechoso sería conocido en la zona y que ya habría intentado robar en otros comercios del barrio. “Las chicas lo conocen y me parece que ya había intentado robarle a una de ellas. Ya está medio visto por el barrio”, comentó.

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