Un hombre desesperado   ofrece un riñón a cambio de una vivienda segura

Sociedad

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Por NA

Un vecino de la ciudad de Río Cuarto que vive apenas con los 225 pesos que le entregan de un plan de empleo, lanzó una desesperada oferta: entregar un riñón a cambio de un lugar seguro donde vivir en forma permanente. 

Enrique Lorenzatti, de 47 años, cobró notoriedad en las últimas horas, luego de que se comunicara con distintos medios locales para realizar su anuncio: "Ofrezco mi riñón a cambio de una casa", sentenció.

Actualmente, Lorenzatti se encuentra alojado en una casa junto a su hijo de 18 años y a su ex pareja, una mujer con la que sólo mantiene un acuerdo de compartir el mismo techo desde hace un año, pero ninguna circunstancia afectiva los acerca.

Su penosa situación económica habría derivado de un crítico cuadro de salud, que le causa una discapacidad del 85 por ciento, según certifican informes médicos que llevan las firmas del director del Hospital San Antonio de Padua, Oscar Flores Ferrando, y del responsable de Salud Mental, Jorge Berlaffa.

A ese serio obstáculo, se suma el hecho de que apenas percibe 225 pesos mensuales por el cobro de un plan de empleo, y que ni siquiera le alcanza para alimentarse adecuadamente.

"Con 47 años y el grado de discapacidad que tengo, ¿me podés decir quién me va a dar un trabajo?", añadió el hombre, quien aclaró que está gestionando una pensión por invalidez, "pero el trámite lleva como poco un año y yo necesito una solución ahora".



El acuerdo de convivencia con su ex pareja funcionó durante un tiempo, pero con la ruptura de la pareja, él y su hijo están obligados a pagar una parte del alquiler. 

"Ella es la que paga el alquiler y yo lo único que tengo son esos pesos que cobro del plan Empleo, ¿dónde me voy a ir? Por eso decidí disponer de mi cuerpo, es lo último que me queda", se preguntó en el desesperado pedido que lanzó en medio de ese delicado escenario de vida.

Para superar el duro trance, recurrió antes al Instituto de Vivienda de la Municipalidad  allí le hicieron el mismo ofrecimiento que recibieron otras decenas de vecinos de la ciudad que se llegan hasta el organismo en busca de un techo: si consigue un terreno, le dan materiales para que se levante una pieza y un baño. 

"Yo agradezco la buena predisposición de ellos, pero no tengo dónde edificar, ni podría pagar un albañil. Por eso decido ofrecer un órgano a cambio de una casa, me parece algo más digno que salir a robar y tener que estar detrás del muro", indicó.

En principio, la posibilidad de que transacciones de este tipo puedan finalmente concretarse son escasas, pues podrían resultar luego de superarse un largo proceso que deambularía entre compatibilidades médicas y resoluciones judiciales.

Visto desde otra perspectiva, el caso desnuda al mismo tiempo la problemática habitacional de la ciudad, donde se construyen muchas casas de alto nivel, pero se carece de una política de contención y asistencia habitacional para los que más lo necesitan.


 


De acuerdo con diferentes consultas, la inquietante propuesta de Lorenzatti no es original, ya que Mary Luján, otra riocuartense de 42 años, se le adelantó unos meses cuando hizo el mismo anuncio público en septiembre del año pasado. 

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