Un mecánico de Lanús inventó un dispositivo para facilitar partos y es reconocido en el mundo
Jorge Odón creó el OdonAssist tras inspirarse en un truco de taller. Hoy se usa en 40 hospitales europeos y la OMS lo respalda.
Jorge Odón creó un dispositivo para ayudar en partos complicados.
Jorge Odón tiene 70 años, es oriundo de Lanús y pasó la mayor parte de su vida trabajando en un taller de alineación y balanceo en Buenos Aires. No estudió medicina ni biología. Pero en agosto de 2006 se despertó de madrugada con una idea que, dos décadas después, ya asistió más de 300 nacimientos en hospitales de Europa.
Todo empezó con el “truco de la botella”. Sus empleados habían encontrado una forma de sacar un corcho atrapado dentro de una botella: metían una bolsa de plástico, la inflaban y luego tiraban de ella para extraerlo. Jorge vio la demostración y quedó sorprendido.
Esa noche despertó a su esposa, Marcela, para contarle algo que acababa de imaginar: ¿y si ese mismo principio podía utilizarse para ayudar a sacar a un bebé durante un parto complicado?
Junto a su socio, el ingeniero Carlos Modena, comenzó a desarrollar los primeros prototipos. Incluso utilizó una muñeca de su hija para hacer las primeras pruebas. Después llegaron años de trabajo, cambios, consultas con médicos y evaluaciones.
Ese principio mecánico se transformó, años después, en una herramienta para facilitar partos en contextos médicos donde habitualmente se recurre al uso de fórceps.
Odón explicó que su formación como inventor nació en la adolescencia, cuando empezó a trabajar en un taller de Avellaneda. “A los 15 años empecé a trabajar en un taller de un italiano muy macanudo, José Ricciuti, que él cada cosa que hacía la patentaba. Yo mamé de él esa costumbre: cada reforma, la patentaba”, recordó en diáologo con Infobae. Esa “escuelita” fue el germen para buscar soluciones prácticas y patentarlas, un método que luego sería clave para proteger su invento.
Al relatar los primeros pasos del OdonAssist, Odón detalló que lo que empezó como una ocurrencia se convirtió rápidamente en un proyecto serio. Odón buscó la opinión de especialistas: “Fuimos a ver un obstetra, el doctor Lévera. Le mostramos la idea y cuando hice la prueba, el médico dijo: ‘Fantástico, brillante’”.
El camino, sin embargo, no fue fácil. “Hacerle creer a los médicos que esto era un dispositivo con posibilidades me costó un tiempo. Esperé un año y medio, patenté, desarrollé un útero, y fui al CEMIC. Allí, se entusiasmaron y empezó todo”, relató.
La prueba de eficacia fue rigurosa: “El dispositivo se probó en Argentina en 45 o 48 partos. Después llegó a Europa. Hoy se está usando en 40 hospitales en cinco países de Europa. Nacieron más de trescientos bebés de esta forma, todos en perfecto estado de salud”, subrayó.
Esa y las últimas novedades, se pueden conocer a través de la cuenta de Instagram, @odonjorge, donde el inventor continúa contando el camino que recorre su creación.
Jorge sabe que llegar hasta acá no fue sencillo. “Sólo un 3% de los inventos llegan a buen puerto”, asegura. Y él, lo logró.
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