Una madre echó a su hijo de su terreno y la Justicia la obligó a indemnizarlo

Sociedad

La disputa familiar por una vivienda construida en un terreno prestado terminó en la Justicia: la pareja deberá abandonar el lugar pero recibirá una indemnización por las mejoras realizadas.

Una decisión judicial en la provincia del Neuquén puso fin a un extenso conflicto familiar originado por una vivienda construida en el terreno: el entredicho se originó cuando una madre quiso desalojar a su hijo de la casa que había construido en el fondo de su terreno.

El caso es que, si bien la Justicia ordenó que el hijo y su esposa restituyan la parte del lote que ocupaban, también dispuso que la propietaria los indemnice por las mejoras y la casa que levantaron durante casi tres décadas.

El hecho se remonta a 1999, cuando una mujer autorizó a su hijo y a su nuera a instalarse en la parte trasera de su propiedad para ayudarlos a evitar los gastos de un alquiler. Así, con el paso de los años, la pareja edificó una vivienda, realizó mejoras continuas y registró distintos servicios a su nombre, consolidando allí su proyecto de vida.

Sin embargo, el deterioro de la relación familiar derivó en una demanda de desalojo presentada por la dueña del terreno, frente a lo cual la pareja intentó obtener la titularidad del inmueble mediante la figura de la usucapión.

También llamada prescripción adquisitiva, usucapión es un mecanismo legal por el cual una persona puede convertirse en propietaria de un inmueble si lo posee durante un largo período de tiempo cumpliendo determinados requisitos establecidos por la ley.

Conflicto familiar en Neuquén terminó con fallo salomónico de la Justicia. Imagen IA

Conflicto familiar en Neuquén terminó con fallo salomónico de la Justicia. Imagen IA

Pero la Justicia neuquina rechazó ese planteo: tanto la jueza de primera instancia como la Cámara de Apelaciones consideraron que la permanencia en el predio tuvo origen en un permiso otorgado por la madre, situación de tolerancia familiar que no genera derechos posesorios suficientes para desplazar a la propietaria registral.

No obstante, el tribunal también reconoció que la construcción de la vivienda y las mejoras habían sido financiadas íntegramente por la pareja, resolviendo al mismo tiempo que la propietaria deberá abonar una indemnización superior a los $21 millones, compensación destinada a reparar el valor de las obras incorporadas al inmueble.

La resolución ordena además que las partes coordinen la restitución del terreno y el pago de la compensación económica de manera ordenada, con el objetivo de evitar una mayor escalada del conflicto familiar.

El caso, por cierto, refleja una situación frecuente en numerosas familias argentinas: la construcción de viviendas en terrenos cedidos informalmente por padres o familiares, acuerdos que suelen sostenerse durante años pero que pueden derivar en complejos litigios cuando cambian las circunstancias personales o patrimoniales.

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