Violencia en escuela: chicos y maestros son víctimas de agresiones físicas y verbales

Sociedad

Los docentes de una escuela de La Plata denunciaron que entre 30 y 40 chicos de la primaria dejaron la escuela, porque eran agredidos por los del colegio secundario que funciona en el mismo edificio. Advirtieron sobre actos vandálicos que incluyen al menos cinco casos de agresiones al personal que trabaja en el establecimiento.

Cansados de la situación por la que pasan todos los días, los docentes de una escuela de Ringuelet ubicada en 515 y 2 bis, en la que funcionan edificio que comparten la EPB 60 y la ESB 43, denunciaron las agresiones y advirtieron que deben trabajar en un edificio en ruinas.

Al menos cinco adultos, entre maestros y auxiliares, fueron agredidos física o verbalmente por alumnos, según contaron los docentes al Diario Hoy de La Plata. Y agregaron que debieron llegar, incluso, a realizar una denuncia policial.

Según los docentes, los pibes juegan al fútbol, andan en bicicleta por los pasillos, arman batucadas con las ventanas de policarbonato, suben a los techos o se surfean sobre una plancha de madera o de policarbonato por la escalera del edificio.

Imposible desarrollar con normalidad las actividades pedagógicas en esas condiciones, según dijeron los trabajadores, quienes destacaron que en el caso de la escuela EPB 60 hay apenas seis docentes.

La auxiliar docente Mirta Cola, es la encargada de cargar las altas y bajas que se producen en la matrícula. Fue ella la que aseguró que “entre 30 y 40 alumnos de la Primaria se fueron del colegio en lo que va del año porque los golpeaban los mayores, chicos de la Secundaria”.

En este edificio conviven 195 alumnos: 130 pertenecen a la Primaria y 65 a la Secundaria. Ambos colegios son de jornada completa o extendida. Cuando ingresan, a las 8 de la mañana, los alumnos desayunan y tienen clases hasta las 11.50. A las 12.30 almuerzan y luego cuentan con un breve receso hasta aproximadamente las 13. Continúan las actividades curri-culares y con profesores especiales hasta las 16, hora del egreso.

Cola debió realizar una denuncia en la comisaría Sexta y presentó cartas a la secretaría de Inspección de la dirección de Escuelas porque fue agredida por un estudiante. “Cuando me iba en bicicleta a mi casa, un alumno me amenazó con tirarme al piso. Se fue acercando cada vez más, hasta que me hizo caer. Fue a dos cuadras de la escuela”, afirmó.

María Catalina Maric, maestra titular del segundo grado con más de diez años de experiencia en el colegio, aseguró que “al menos cinco compañeras están con ART (Aseguradora de Riesgo de Trabajo) porque fueron golpeadas o amenazadas”.

“A una preceptora también la tiraron de la bicicleta y tuvo una lesión. Al docente de Ciencias Naturales le tajearon las gomas del auto que estaciona frente al colegio. Además, hay auxiliares lastimados cuando intervienen para separar las peleas entre alumnos”, coincidieron otros maestros, quienes prefirieron dejar sus nombres en reserva.

Según los docentes, “nunca antes se vivió una situación así. Este año es el peor. Esto es el caos. Acá no se puede dar clases, los maestros están desbordados, ya no saben qué hacer. Muchos chicos cuando encuentran piedras en el patio las tiran contra las ventanas”.

Para Maric, la situación es caótica y traumática, porque “se frustra también el que quiere aprender. No existen pautas de disciplina y en algunos lugares los chicos de la secundaria hacen lo que quieren. Tampoco hay sanciones”.

Los docentes agregaron que deben controlar el ingreso al baño, porque los chicos se quieren meter en el de las chicas.

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