Liberaron a Rosalía Reyes: había sido acusada de "mala madre" por no evitar la muerte de su bebé

Sociedad

Casación penal dijo que la sentencia del tribunal bahiense, que le había impuesto 8 años de prisión, no introdujo la perspectiva de género ni consideró el contexto de vulnerabilidad de la mujer.

La Sala I de la Cámara de Casación Penal bonaerense absolvió este jueves y dispuso la inmediata libertad de Rosalía Reyes, quien había sido condenada en febrero del 2020 a 8 años de cárcel por no brindarle la asistencia necesaria a su hija recién nacida para que no muera, tras sufrir una hemorragia en el parto que tuvo en su casa de la localidad bonaerense de Argerich.

El fallo aceptó la apelación de la abogada defensora Fabiana Vannini y revocó la resolución del Tribunal en lo Criminal N° 3 de Bahía Blanca que la condenaba por homicidio agravado por el vínculo. Los jueces de Casación argumentaron que la sentencia del tribunal bahiense no introdujo la perspectiva de género ni consideró el contexto de vulnerabilidad de la mujer.

"Nos enfrentamos a una causa en donde las condiciones personales y familiares, sociales y económicas de la imputada la ubican en un contexto de vulnerabilidad que debió ser evaluado para interpretar y juzgar los hechos, brindando un tratamiento diferenciado que supone incorporar perspectivas específicas de género, tal como lo dispone la Constitución Nacional y la normativa de derechos humanos incorporada a nuestro ordenamiento jurídico interno", dice la sentencia a la que pudo acceder minutouno.com.

Los jueces de la Sala I de Casación, Ricardo Maidana y Daniel Carral se refirieron "a la contextualización socio-cultural de Rosalía Esther Reyes". La historia de Rosalía es una historia cargada de violencias. Su su madre murió cuando tenía seis años de edad y su padre, dedicado a tareas rurales, se hizo cargo de los ocho hijos. Rosalía tuvo que abandonar el colegio secundario para cuidar a sus hermanos.Quedó embarazada de su primera hija a los 19 años y el padre de la niña la abandonó. Tuvo a su segunda y tercera hijas con un hombre que la maltrataba y la golpeaba. Su cuarto hijo, nació de una relación con otro hombre al que finalmente denunció por abuso sexual contra su hija mayor. Cuando ocurrió el hecho por el cual se la acusaba, tenía 32 años de edadera madre soltera de cuatro hijos y cursaba el embarazo del quinto, de una relación con un hombre que la abandonó al enterarse del mismo. Vivía en una casa alquilada en una zona rural y trabajaba extensas jornadas en el Frigorífico de pollos “Gleba”, en condiciones laborales precarias, como monotributista, sin acceso a derechos laborales mínimos, por lo que decidió mantener en secreto su embarazo.

"Reyes creció y se desenvolvió durante toda su vida en un contexto de vulnerabilidad que se mantuvo como una constante, marcada por las necesidades económicas, el acceso limitado a la educación y las relaciones afectivas signadas por la violencia, el abandono y la desprotección, y, justamente, es en el entendimiento de su contexto vulnerante a lo que se suma su condición de madre soltera, en una zona rural de la Provincia de Buenos Aires -donde Rosalía se sintió avergonzada de mostrar un nuevo embarazo, sin padre- que marcan una base socio cultural impregnada en todos los aspectos que deben considerarse al juzgar este caso", afirma el fallo.

Asimismo sostienen que la capacidad de Reyes de "comprender la criminalidad del accionar acusado se vio notablemente disminuida por la escasez de recursos personales y el contexto de vulnerabilidad".

rosalia reyes

En diálogo con minutouno.com Vannini destacó que el fallo de segunda instancia "valora muchísimo la palabra de Rosalía", que hasta el momento no era considerada. “No sé el tiempo que yo estuve desmayada, no sé si una hora, media hora, no sé. Cuando recupero el conocimiento, me levanto. Estaba tirada en el piso y era un balde de sangre, el cordón umbilical o la tripa, todo tirado alrededor. No estaba bien consciente de lo que me había pasado. ‘¿Qué pasó?’, dije yo. ‘Qué me pasó?’. Con una tijera creo que teníamos en el baño o un cuchillo corto el cordón como más pude, porque no estaba bien yo. Cuando corto el cordón y alzo a mi bebé, mi bebé estaba fría, sin vida”, fueron las palabras de Rosalía sobre lo que ocurrió.

"La exigencia de actuar en pos de salvar a su hija recién nacida, no consideró que Rosalía no tenía acceso al servicio de salud, que no tuvo ningún control médico durante el embarazo, que en el momento del parto se encontraba sola y sin la asistencia de un adulto, que la vivienda donde residían se encontraba alejada de un centro urbano y sin línea telefónica, ello además de la apremiante situación económica que no le permitía afrontar la pérdida de una jornada de trabajo y el temor fundado a perder su puesto en caso de conocerse su embarazo", dijeron los jueces de Casación frente a la condena previa del tribunal.

Un fallo con perspectiva de género

Tuvo que pasar casi un año y medio de la condena, para que la justicia, en un nuevo tribunal, actúe con perspectiva de género en este caso. "La aplicación de una perspectiva de género en el análisis de la normativa persigue el fin de crear un derecho verdaderamente igualitario e inclusivo –de la otra mitad de la población-, en donde los paradigmas propios de las sociedades androcéntricas sean finalmente destruidos", afirmaron los jueces.

El texto asegura "posee incidencia sobre una mujer que, en un contexto de escasez de recursos económicos, intelectuales y psicológicos, es imputada del homicidio de su bebé recién nacida mediante parto natural, ocurrido en su domicilio, en horas de la noche y sin atención médica ni asistencia de otra persona adulta".

Además, los jueces apuntaron que "debe incorporarse la 'perspectiva de género' como pauta interpretativa constitucional" y sumaron que "la aplicación de una perspectiva de género en el análisis de la normativa, persigue el fin de crear un derecho verdaderamente igualitario e inclusivo en donde los paradigmas propios de las sociedades androcéntricas sean finalmente destruidos".

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