Vivir en el Tortugas Country Club, palacio de la alta sociedad
*Ubicado en Pilar, "El Tortugas" es el primer club de campo de Sudamérica. *Tiene unos 1800 socios y entre ellos hay deportistas,
estrellas del espectáculo, políticos, y empresarios.
*El campo fue fundado en 1930 por la familia de Huberto Roviralta; sí, el ex de Susana Giménez.
Es un lugar selecto. No es cualquier barrio cerrado. El Tortugas Country Club es un verdadero palacio de la alta sociedad. Tal vez por eso es que en menos de un mes fue robado dos veces. Ahora, ¿qué es lo que lo hace a un campo digno de la high society nacional? ¿Será por las personalidades que viven ahí? ¿Por los precios? minutouno.com repasa la historia del Tortugas, el porqué de su nombre y los personajes que vivieron y viven en el auténtico country top que la familia de Huberto Roviralta se encargó de fundar en 1930.
¿Cuál es la regla número uno de todo country? Sin duda tener la vida controlada por una seguridad extrema. Pero en el Tortugas la regla de oro es otra, y se nota: la privacidad. Eso es lo que buscan las caras famosas que viven en el selecto campo; es el country más tradicional del país y está ubicado en kilómetro 37,5 de la ruta Panamericana (y la avenida Yrigoyen), en la localidad de Manuel Alberti, partido de Pilar.
Como todo country cuenta con residentes estables, de fin de semana y temporarios y con un centro deportivo consagrado principalmente al polo, la equitación y el golf. En sus 200 hectáreas -protegidas por paredes de tres metros de altura y una profunda zanja que lo rodea- encierra una historia particular.
Los habitantes
En "El Tortugas" viven cerca de 1800 socios. Entre ellos Graciela Borges que pasa allí los fines de semana con el único objetivo de descansar. O el heredero de los fundadores, Huberto Roviralta, quién comparte la chacra de su madre. Y, en otros tiempos, también compartió sus amplias comodidades el ex ministro de Economía Álvaro Alsogaray.
Susana Giménez desde su ruptura -cenicero mediante- con Huber casi no visita el club. Ella tuvo su casa por varios años hasta que se la vendió a Enrique Albistur, secretario de Medios de la Nación. Benito Fernández es otro de los selectos habitantes; el diseñador de moda hace cuatro años que vive en el country.
También hay personajes que si bien no son muy famosos a nivel popular, tienen una reputación digna del Tortugas Country Club, como el polista Juan José Alberdi, actual marido de la gimnasta María Amuchástegui. Otro destacado es Gonzalo Pieres, quien alquila un chalet desde hace años.
El country tuvo también varios visitantes ilustres: el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, quien jugó varios partidos de polo en las canchas del club y es socio honorario de la entidad, el presidente español José María Aznar, Cristina Onassis -quien falleció en el propio club- y varios presidentes de la Nación.
La fundación
Antes de ser el country que conocemos, el lugar era una granja y un tambo de la familia del ex marido de Susana Giménez. Durante los años 20, don Antonio Maura, noble español y abuelo materno del polista, se reunía es ese lugar con sus amigos los fines de semana para jugar al polo.
Cada vez que se disputaba un torneo, Maura alojaba a los jugadores en unas carpas sobre el monte para evitarles el viaje a Buenos Aires, que no era los 40 minutos de hoy por Panamericana, sino una travesía de dos horas en tren hasta la estación de Matheu, que continuaba en sulky. Su esposa, Sara Escalante -viuda de Jorge Newbery- fue quien bautizó con el nombre de Tortugas al equipo de su marido, por su lentitud para jugar.
Como Maura siempre había soñado con instalar allí un centro deportivo y edificar casas para el uso de los socios, el Tortugas no tardó en llegar. Esta idea innovadora se hizo realidad en 1930, cuando se constituyó oficialmente el denominado Tortugas Country Club.
El club cuenta con su propio centro comercial, su capilla, su sistema de seguridad y vigilancia –que parece que no funciona muy bien que digamos-, sus servicios de mantenimiento y hasta su propia red de televisión satelital.
Los deportes y las estrellas
El principal es el polo. Pero también priman el golf y el tenis. Algunos pocos eligen el paddle, pero como es un deporte medio pasado de de moda, mejor dicho, demodé, ya no es el elegido por muchos de los socios.
En cuanto al Golf, otro de los deportes base del country, el Tortugas tuvo entre sus socios profesionales a Carlos Corradini y Eduardo Maglione -quien fuera campeón argentino y sudamericano- y a varios ganadores de torneos nacionales de aficionados.
Y el tenis no se queda atrás; casi todos los socios lo juegan y practican dentro del campo. Eduardo Soriano, quien fuera siete años campeón nacional y actuara en Wimbledon y Roland Garros en varias oportunidades, también es uno de los personajes que eligió el Tortugas para vivir. Hay numerosas canchas para practicarlo -14 de polvo de ladrillo y cuatro de cemento- y una escuela de tenis.
Así, el Tortugas Country Club es un verdadero país fuera y alejado de todo. Menos de los robos, claro.
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