Científicos revelan el secreto del vuelo mágico del colibrí

Tecno

*Es el único pájaro que puede volar hacia atrás, mantenerse suspendido en el aire, y realizar cambios bruscos de dirección con más precisión que un helicóptero.
*Se desplaza a 114 km por hora y alcanza de 70 a 80 aleteos por segundo.

El colibrí, también conocido como picaflor, es una de las aves más bonitas y enigmáticas que existen en nuestro planeta. No sólo inspiró a muchos poetas sino que su nombre fue elegido para varias marcas comerciales. Más allá del diminuto tamaño (algunos no superan los 6 centímetros), la característica que lo identifica sin duda es su capacidad de mantenerse estático en el aire como si estuviera levitando; un verdadero truco de la naturaleza que despertó el interés de la comunidad científica y, según parece, algunos ya encontraron una posible respuesta.

Dos investigadores canadienses publicaron un estudio en The Journal of Comparative Neurology, sugiriendo que la clave de la maravillosa suspensión no es más ni menos que su cerebro. Los científicos encontraron una sección en el pequeño cerebro de los colibríes que puede ser responsable de su capacidad única de permanecer flotando en el aire.


El hallazgo es un gran aporte para comprender los mecanismos que ayudan al colibrí a permanecer estático en el aire, incluso mientras está volando activamente.     

 


Douglas Wong-Wylie y Andrew Iwaniuk, del Departamento de Psicología en la University of Alberta, compararon el cerebro del colibrí con el de otras 28 especies de pájaros. Descubrieron que un núcleo específico -el que detecta cualquier movimiento en el campo visual- es de dos a cinco veces más grande en el colibrí (en relación al tamaño de su cerebro) que en cualquier otra especie.


 


Esta hipertrofia selectiva sería la explicación del singular vuelo a causa de su rol prominente en la respuesta opto-cinética y la estabilización.

Si bien se realizaron muchos trabajos sobre las características fisiológicas de los colibríes (corazón agrandado, alta tasa metabólica y aleteo cinético especializado), hasta el momento no se habían realizado investigaciones respecto a las especializaciones neurales de estos pequeñísimos pájaros.

El hallazgo es un gran aporte para comprender los mecanismos que ayudan al colibrí a permanecer estático en el aire, incluso mientras está volando activamente. Según los neurocientíficos, “Estos pájaros deben tener una buena capacidad neural para ello, considerando que permanecen inmóviles en el aire el 90 por ciento del tiempo”, y concluyen que, “este núcleo específico parece ser el responsable de ello”.

Más allá de la investigación, es lamentable que el atractivo de estos animalitos no siempre sea con fines de científicos, y que la belleza de su plumaje los transforme en piezas muy preciadas de cacería con intereses comerciales.

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