Empresa de Inteligencia Artificial que supuestamente provocó el suicidio de adolescentes se declaró en bancarrota

Tecno

La aplicación de chatbots acumula pérdidas millonarias y enfrenta demandas por la seguridad de menores. Ahora busca un comprador que permita mantener el servicio en funcionamiento.

Character Technologies, la empresa detrás de la aplicación de chatbots Character.AI, se declaró bancarrota en Estados Unidos, en medio de una ola de demandas por supuestos daños a menores de edad.

La empresa, conocida por la app que permitía que los usuarios creen personajes virtuales y mantengan conversaciones privadas con ellos, atraviesa una crisis económica por los elevados costos de funcionamiento de su tecnología.

El CEO de Character.AI, Colin Adams, afirmó en un comunicado: "Durante el último año, hemos tomado medidas significativas para mantener y mejorar nuestro negocio frente a importantes obstáculos legales, regulatorios y operativos. Después de una revisión exhaustiva de las alternativas disponibles, la junta determinó que este proceso de venta supervisado por el tribunal ofrece a la empresa la mejor oportunidad para maximizar el valor para todas las partes interesadas".

Además, la startup acordó vender algunos de sus activos a Disney por 20 millones de dólares, así como una licencia perpetua no exclusiva para su tecnología.

Según la compañía, Disney proporcionará servicios de transición a través de empleados de Character.AI que se unieron al gigante del entretenimiento el mes pasado, junto con su anterior CEO, Karandeep Singh Anand.

La plataforma de chatbots Character.AI se declara en quiebra tras cinco años de operaciones.

La plataforma de chatbots Character.AI se declara en quiebra tras cinco años de operaciones.

A diferencia de los asistentes de IA tradicionales, Character.AI se especializa en el entretenimiento y las interacciones personales. Sus personajes pueden participar en historias inventadas, interpretar diferentes papeles y desarrollar conversaciones prolongadas que, en algunos casos, generan vínculos emocionales con los usuarios.

Precisamente, estas interacciones provocaron una serie de cuestionamientos sobre la seguridad de la plataforma. En los últimos años, Character.AI recibió demandas de familias que denunciaron que sus chatbots mantuvieronconversaciones perjudiciales con menores de edad y los alentaron a adoptar conductas peligrosas.

El colapso financiero de Character.AI llega después de más de un año de demandas de familias que responsabilizan a la plataforma por la muerte o el intento de suicidio de sus hijos adolescentes. Una de las causas más conocidas fue iniciada por Megan Garcia, madre de Sewell Setzer III, un joven de 14 años de Florida que se quitó la vida en 2024 tras desarrollar un vínculo emocional con un chatbot de la aplicación.

En octubre de 2025, bajo esa presión judicial y regulatoria, Character.AI anunció que eliminaría por completo las conversaciones abiertas con sus personajes para usuarios menores de 18 años a partir del 25 de noviembre de ese año, y sumó herramientas de verificación de edad con la empresa Persona.

Karandeep Anand, entonces director ejecutivo de Character.AI, lideró esos cambios. Semanas más tarde, Anand dejó la compañía para sumarse a Disney como director de tecnología, junto con varios empleados técnicos de Character.AI.

Qué pasa con la aplicación Character.AI

“Durante el último año, Character.ai dio pasos significativos para sostener y mejorar su negocio frente a vientos en contra legales, regulatorios y operativos”, afirmó Colin Adams, actual director ejecutivo de la empresa, en el comunicado oficial.

Adams agregó que, tras revisar las alternativas disponibles, el directorio determinó que el proceso de venta supervisado por un tribunal ofrece “la mejor oportunidad para maximizar el valor para todos los interesados”.

Character.AI aclaró que la plataforma seguirá funcionando mientras avanza la subasta, que las suscripciones pagas continúan activas y que solicitó autorización judicial para seguir pagando sueldos y a sus proveedores durante el proceso.

El desenlace, sin embargo, depende de que aparezca un comprador dispuesto a quedarse con el negocio completo. La propia empresa lo advirtió sin rodeos: si la subasta no produce una compra que garantice la continuidad de la aplicación, la plataforma será cerrada.

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