En el Monumental, los de Gallardo igualaron sin goles frente al flamante conjunto del Mellizo Barros Schelotto. El Millonario tuvo las mejores oportunidades para abrir el marcador pero no pudo batir el arco de Orion. El Xeneize no mostró su mejor versión.
River y Boca llegaban a una nueva edición del Superclásico en momentos diferentes. El local, aunque no pasaba su mejor momento en el campeonato local, venía de conseguir un gran triunfo en Venezuela ante Trujillanos por la Copa Libertadores. El Xeneize presentaba a Guillermo Barros Schelotto como entrenador.

En el desenlace del encuentro, el equipo de Gallardo buscó más y fue el que tuvo mayor protagonismo. En el primer tiempo como en el complemento, tuvo varias situaciones de gol que no pudo llegar a convertir por errores en la definición o bien por virtudes de la defensa (y Orion) de Boca.

Así, el empate sin goles fue el resultado que redondeó una tarde atractiva pero con el lado negativo por la falta de emociones en las tribunas.

¿Quién mereció ganar el Superc...

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