Mauro Szeta
Mauro Szeta
Una mujer halló la memoria en Santos Lugares y al ponerla en su teléfono la sorpresa y el espanto fueron inmediatos.
La memoria contenía fotos con niños abusados por adultos.

La mujer decidió aportar la memoria del teléfono a la fiscalía de delitos sexuales de San Martín.

Allí la fiscal Marcela Costa, con el aporte de vecinos de la cuadra donde se encontró la memoria, y con la policía, logró reconstruir quién era el nene abusado y quién podía ser el abusador.

En cinco días, la fiscal y la policía descubrieron el lugar de los abusos, rescataron a la víctima de 12 años y le tomaron declaración en Cámara Gesell.

Allí el menor de edad contó los detalles del calvario que vivía en manos de su padrastro, de profesión vigilador privado.

Entonces, se allanó la casa en urgencia y se detuvo al acusado, quien además es padre biológico de un nene de 8 años. Ahora, la justicia intentará demostrar si el acusado abusó de otros chicos.

Lo que nadie se explica es por qué el sospechoso descartó la memoria del teléfono en la calle. Ese despojo lo mandó preso.