El juez Julián Ercolini procesó este jueves con prisión preventiva al ex secretario de Transporte del gobierno kirchnerista, Ricardo Jaime, y a su ex asesor Manuel Vázquez por presuntas irregularidades en la compra de material ferroviario a España y Portugal; y sin prisión preventiva a su sucesor en el cargo, Juan Pablo Schiavi.
La decisión fue tomada por el juez federal Julián Ercolini, que procesó a Jaime y su asesor, Manuel Vázquez, por los delitos de "peculado, defraudación a la administración pública, cohecho, negociaciones incompatibles y tráfico de influencias" y les trabó embargo por 100 millones de pesos.

También procesó, sin prisión preventiva, al ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi, y a los empresarios Ignacio Soba Rojo y Ricardo Testuri.

Jaime quedó detenido a principios de abril por este caso en el que se investigan sobreprecios en la compra de trenes por 220 millones de euros, expediente abierto en 2013 por legisladores del radicalismo, en base a un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) de 2012 que alertaba que el 44 por ciento del material adquirido no servía.

De acuerdo al fallo, "el carácter de Ricardo Jaime como ex titular Secretaría de Transporte y las circunstancias de corrupción ventiladas en la presente causa permiten presumir relaciones residuales para la facilitación de vías de transporte que posibiliten eludir la acción de la justicia, circunstancia que también resulta aplicable a Vázquez, quien fue designado como asesor ad honorem durante esa gestión".

Para el juez, Jaime "tuvo a su cargo la administración del patrimonio estatal en su órbita de actuación" como secretario de Transporte y que "los fondos abonados por el material rodante adquirido eran de desproporción exorbitante en relación a su calidad y funcionalidad".

Ercolini cree que eso "hace presumir que grandes sumas de dinero fueron sustraídas de la esfera de la administración pública por los funcionarios a quienes fueron confiadas y que justamente debían proteger el patrimonio estatal".

La situación de Jaime en la justicia es complicada ya que está condenado a la pena unificada de 6 años de prisión por la tragedia ferroviaria de Once, y está muy cerca de un nuevo juicio oral por enriquecimiento ilícito.

En octubre pasado el juez Ercolini, el mismo que hoy lo procesó y dejó preso, homologó el acuerdo que el ex secretario de Transporte firmó con el fiscal Guillermo Marijuán, por el que admitió haber recibido dádivas y acordó una pena de un año y medio de prisión en suspenso, unificada con una condena anterior. El juez ordenó en su momento el decomiso a Jaime de dos millones de pesos.

Jaime tiene además una condena a seis meses de prisión por intentar robar prueba que se había secuestrado en un allanamiento que se hizo en su casa de Córdoba.