Julio Olarticoechea fue presentado formalmente como el entrenador que dirigirá a la Selección argentina en los Juegos Olímpicos y cargó contra los equipos que no ceden a sus jugadores.
"Si tengo que ir con 13 jugadores, voy igual. No tengo ningún problema. Los dirigentes nos ponen piedras en el camino y me da pena que no ayuden", manifestó el Vasco en su conferencia de prensa de presentación junto a su ayudante, Pablo Calderón.

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Claudio "Chiqui" Tapia, vicepresidente de la Asociación del Fútbol Argentino y uno de los pocos dirigentes que aún ponen la cara, fue el encargado de presentar a Olarticoechea, que se definió como un técnico "sin miedo a perder".

"Cuando enfrento a un grupo es lo primero que le digo a los muchachos es que no tengan miedo a perder. Obviamente tomando recaudos, a mí me gusta atacar, como lo era en mi época de jugador. Primero defiendo y después atacó", se definió.

Para intentar explicar las razones por las que tuvo que tomar el cargo tras la renuncia de Gerardo Martino, Olarticoechea no anduvo con vueltas al admitir que "estaba en el lugar justo, en el momento justo y a la hora justa".

En medio de la conferencia, el DT confirmó que, ante la reciente negativa del Atlético Madrid para ceder a Luciano Vietto, uno de sus elegidos, su reemplazante será Jonathan Calleri, el delantero de San Pablo que en las últimas horas había mostrado su descontento por no estar en la lista inicial.

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El ex mediocampista es el entrenador del Seleccionado juvenil sub-20 y remarcó su confianza en que logrará "potenciar" a los jugadores. "Si todos estamos de acuerdo tenemos que formar un grupo muy fuerte. Creo que soy creíble, que llego bien a los grupos y cuando sos creíble entrás ganando. Acá estoy por la pasión y voy a tratar de potenciar a los jugadores y vamos a hacer un gran torneo", sostuvo.

"A mi me gustan las difíciles, fue así toda la vida. Mis viejos hacían milagros para que seamos felices y nunca me faltó una pelota, por eso fui feliz", concluyó el DT.