Familiares de la cantante inglesa, fallecida el sábado pasado, sostienen que su cuerpo no soportó la abstinencia.
EFE
La muerte de la cantante inglesa Amy Winehouse continúa siendo un misterio para las autoridades y los médicos forenses, pero la familia de la artistas sostuvo esta semana que "se debió a que su cuerpo no pudo hacer frente al síndrome de abstinencia" que padecía tras dejar el alcohol.
El cuerpo de Winehouse, de 27 años, estaba muy deteriorado a raíz de sus adicciones a las drogas y el alcohol. La cantante sufría un efisema pulmonar y estaba demasiado flaca y débil, por lo que su corazón no soportó tres semanas completas de absoluta sobriedad, según el sitio británico The Sun.
Los doctores de la intérprete de "Rehab" le habían aconsejado que deje de tomar alcohol de manera gradual, pero ella decidió cortar la fiesta en seco. "La abstinencia le dio a su cuerpo tal shock que creen que es lo que finalmente la mantó", confesó una fuente cercana a la famila.
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Mientras tanto, este jueves el padre de Winehouse, Mitch, regaló la ropa de la cantante a los fanáticos congregados en la puerta del departamento de Camden donde fue encontrada muerta el sábado pasado. "Es lo que ella hubiera querido", declaró el hombre.
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