El delantero del Barcelona y capitán de la selección brasilera que este sábado consiguió la medalla de oro disparó contra sus detractores. "¿Qué le vamos a hacer?", apuntó Ney, molesto contra los periodistas que lo fustigaron.

El astro del seleccionado de Brasil, Neymar, le mandó un mensaje a cierto sector del periodismo de su país, advirtiéndoles que lo "van a tener que tragar", tras la conquista del título olímpico en el fútbol masculino, producida este sábado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, al vencer en los tiros penales a Alemania (5-4).

"Que le vamos a hacer. Ahora me van a tener que tragar", expresó el crack del Barcelona, para acallar las críticas que una parte de la prensa le dispensó en el arranque del torneo por impensados empates sin goles con Sudáfrica e Irak, en la etapa de clasificación.

"Este equipo respondió con fútbol. Es uno de los días más felices de mi vida", dijo el jugador que surgió del Santos, de 24 años.

La frase utilizada por Neymar es la misma que esgrimió oportunamente el ex DT Carlos Parreira, cuando al frente del combinado 'verdeamarelho' comandó la conquista de la Copa del Mundo Estados Unidos 1994, tras imponerse por penales ante Italia (3-2).

El crack del Barcelona, además, anunció que renunciará a la "capitanía del seleccionado" que continuará participando de las eliminatorias sudamericanas.

Brasil se adjudicó la medalla de oro, la primera en la historia de los Juegos Olímpicos, al superar en la tanda de penales (5-4) a Alemania, luego de que 120 minutos de reglamento (90 del partido +30 del alargue) en el estadio Maracaná finalizase empatado en un tanto.