¿La defensa de los comerciantes? Que a la materia prima hay que agregarle los salarios de los empleados, cargas sociales, alquiler del local, impuestos, servicios y —no es chiste— en algunos casos deben afrontar hasta un cargo de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música.
El tradicional triple de jamón cocido y queso llega a valer hoy $24 en las confiterías de mayor categoría y hasta $28 en su variante premium con jamón crudo, según un relevamiento de Ámbito Financiero. Así, si uno quisiera comer cuatro gastaría casi $100 y eso si uno evitara caer en alternativas como el tomate, huevo, atún, lo que haría que el precio trepe hasta los $35. En resumen, uno podría gastar hasta $3500 por 100 sandwiches.

Ahora, ¿cuál es el costo de producción que justifique semejantes precios?

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LA DEFENSA DE LOS COMERCIANTES

"Cuando se suman todas las variables y se prorratea por cada sándwich, el costo final de manufactura es mucho mayor", explicó el dueño de una confitería.

¿Las variables? Los salarios de los empleados, cargas sociales, alquiler del local, impuestos municipales, provinciales y nacionales, servicios y hasta un cargo que puede resultar irrisorio: si la confitería utiliza una música ambiental tiene que pagarle a la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC).