Ya sea pollo, vaca o pescado, cualquier corte quedará a temperatura ideal con un simple truco de cocina que se usa hace años en la industria gastronómica. Conocelo.
Olvidarse de sacar a la mañana la carne para cocinar a la noche podría ser un problema de fácil solución con un método sencillo que se usa hace años en la industria alimentaria: sumergir la pieza en agua fría hasta que adquiera la temperatura adecuada.

Al ser un conductor de calor mucho más efectivo que el aire, el agua permite que la carne se descongele en poco tiempo (aunque no de manera instantánea) sin perder sus propiedades nutritivas, informó el sitio noruego Science Nordic.

Pasar la carne del freezer a la heladera sirve para evitar que se contamine, pero descongelarla adentro de una bolsa de plástico sumergida en agua fría es un método igual de eficiente para deshacerse del hielo.

"Esto es algo que se sabe hace bastante, pero sólo se aplica en la industria alimentaria. La mayoría de las personas no parecen estar enteradas del tema", expresó la investigadora Susanne Ekstedt, de la Unidad de Alimentos y Biociencia del Instituto de Investigación Técnica de Suecia con sede en Gotenburgo.

Otra opción -la más rápida- para descongelar carne es usar el microondas, pero el microbiólogo Per Einar Granum, de la Universidad Noruega de Ciencias, la desaconseja porque endurece la pieza. Este método es sólo aceptable si luego se cocinará la pieza en un guiso o empanadas, no así para preparar un bife.

La idea es congelar la carne lo más rápido posible para que se formen cristales de hielo que luego arruninen sus consistencia (lo que la dejaría seca), y después descongelarla de manera paulatina, pero sin pasarla por la heladera.