Un estudio reciente reveló que el país es el quinto consumidor a nivel mundial con una cifra notoria.
El huevo es sinónimo de colesterol alto para algunas personas, pero para otras es el reemplazo perfecto para ingerir proteínas que no provengan de la carne. Es el ingrediente esencial para ligar masas, budines y rellenos, y quizás por eso Argentina se convirtió en el quinto consumidor del mundo.

De hecho, se calcula que cada habitante consumirá alrededor de 266 huevos en 2016, de acuerdo con la proyección anual de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA). Esta cifra pone al país justo por debajo de México, Japón, Ucrania y China.

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El cambio de dieta en pos de una vida más sana y el aumento de precios de ciertos alimentos, como la carne, lograron elevar el consumo de huevos hasta un 67% desde 2003 y ahora se calcula que una familia tipo come, en promedio, unas 1032 unidades al año.

"Los argentinos comenzaron a jerarquizar su dieta, a tal punto que el consumo de huevos en el país crece año a año", convino Javier Prida, presidente de la Cámara.