Mateo, de 4 meses, permanece internado en el área de terapia intensiva de neonatología en el Sanatorio de la Trinidad de Ramos Mejía, luego de que delincuentes lo arrojaran de un auto que le habían robado a su mamá. Los ladrones están prófugos.
Mateo, el bebé de 4 meses que fue arrojado al asfalto por delincuentes que le robaron el auto a su madre, sufrió "traumatismo de cráneo, pero no hay lesiones internas" y permanece internado en terapia intensiva del sanatorio de la Trinidad, de la localidad bonaerense de Ramos Mejía.

Según el parte médico, el pequeño sufrió politraumatismo y "ya se alimenta y respira por sus propios medios". La criatura continuará internada por las próximas horas y "si sigue evolucionando" será dado de alta médica.

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El domingo por la noche, dos delincuentes le robaron el auto a una mujer y se llevaron a Mateo en el asiento trasero, hasta que a los pocos metros abrieron una puerta y lo arrojaron a la vereda, por lo que sufrió lesiones y debió ser hospitalizado.

El episodio ocurrió en Conesa 350, de esa localidad de la zona oeste del conurbano, cuando una mujer de 27 años llegaba a la puerta de su casa a bordo de su Renault Sandero, en el que llevaba a su bebé de cuatro meses en una silla de protección sujeta al asiento trasero.

Cuando estacionaba el vehículo, la mujer fue abordada por dos delincuentes, uno de ellos armado, que la amenazaron con intenciones de robarle el auto y la obligaron a descender.

A pesar de los gritos y de la desesperación de la mujer, que intentaba sacar a su pequeño hijo del auto, los ladrones se pusieron al volante y arrancaron con el bebé en el interior.

Las fuentes contaron que la mujer comenzó a correr el auto a los gritos y, a los pocos metros, los asaltantes abrieron la puerta y arrojaron al niño a la vereda en la silla de protección, tras lo cual escaparon.