Llamó para quejarse y las autoridades le respondieron que la mujer no había hecho nada malo y que, de hecho, pagar por sexo es ilegal.
Un hombre de Gran Bretaña llamó a la policía para quejarse porque su prostituta era fea y, según él, había mentido. El oficial que lo atendió, de Birmingham, le respondió que la mujer no había cometido ningún delito y que, de hecho, pagar por sexo es ilegal.

Después de la extraña llamada las autoridades le enviaron una carta advirtiéndole que no podía hacerles perder el tiempo de esa manera.

Un vocero de la Policía de West Midlands dijo, según informa The Sun, que recibieron el llamado alrededor de las 19.30h el martes: "Se quejó porque la mujer había dicho que lucía mejor que lo que en realidad lucía. Cuando se lo dijo la chica le sacó las llaves del auto, se alejó y se las tiró".

Si bien el hombre no quiso dar detalles sobre su identidad, la policía pudo determinar de quién se trataba y le enviaron una carta: "Hacer que la policía pierda el tiempo es una grave ofensa y puede llevar a una pena máxima de seis meses de reclusión".