Fue el primer encuentro entre las partes luego de que la Corte Suprema estadounidense rechazara la apelación argentina. Se prevé que los fondos buitre reclamarán el levantamiento de la cautelar que frenó el pago, por medio de embargos, de 1.330 millones de dólares ordenado por Griesa.
El juez de Nueva York Thomas Griesa convocó a los representantes de la Argentina y de los denominados fondos buitre a la primera audiencia luego de que la Corte Suprema de los Estados Unidos rechazara tomar el caso y dejará así firme el fallo del tribunal de Nueva York que ordena al Estado argentino a pagar 1.330 millones de dólares por bonos defaulteados en 2001.
Durante el encuentro, que tendrá lugar a las 15 (hora de Argentina) en los tribunales ubicados en la calle Pearl al 500, al sur de Manhattan, donde el magistrado tiene su oficina, las partes discutirán cómo siguen de ahora en más luego de la polémica decisión del máximo tribunal estadounidense.
Ayer, el ministro de Economía, Axel Kicillof, había dicho que enviaría a una delegación de abogados "para hablar" con el juez, de cuyas decisiones depende el pago de los próximos servicios de la deuda reestructurada.
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Kicillof afirmó que "la Argentina tiene voluntad de pagar sus compromisos", pero advirtió que "si se aplicara la sentencia de (Thomas) Griesa y la Argentina se viera obligada a pagar a los fondos-buitre, el país sería empujado a un default".
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Ante esa posibilidad. el ministro expresó que hacer frente al desembolso de 1.330 millones de dólares tal como lo dictaminó el juez, generaría nuevos reclamos por 15 mil millones de dólares entre el 7% de los bonistas restantes que no entraron a los canjes lanzados en 2005 y 2010 y hasta por 150 mil millones de dólares si la totalidad de los bonistas reclamara el mismo tratamiento que el juez Griesa quiere que se dé a los fondos buitre.
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El 23 de
febrero de 2013, el juez neoyorquino conminó al país a pagar u$s 1.330
millones en efectivo a los litigantes en efectivo y obligó a los agentes
de pago, el Bank of New York y las agencias de clearing, a retener los
fondos destinados a la deuda reestructurada si Argentina incumple la
sentencia. Por el momento, una medida cautelar impide efectivizar el
fallo.
Si esa cautelar es levantada, como reclaman los fondos buitre,
la Argentina no podrá pagar en Nueva York los bonos reestructurados si
no deposita los fondos para los holdouts; pero si les paga a los
holdouts, enfrentará nuevos reclamos por darles a éstos
mejores condiciones que las de las reestructuraciones.
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