Los Naranjitas ahora tienen trabajo estable

*En una maniobra propia de un candidato en campaña, el intendente les confirmó el convenio por 5 años.
*Les ofreció extender la concesión; una figura ficticia ya que el municipio en la realidad no tiene ningún vínculo con ellos.
*Los cobradores pretendían que el jefe municipal les otorgara más calles para aumentar sus ingresos.

En una decisión que no hace más que generar polémica cuando ya está instalada de lleno la campaña electoral, el intendente Luis Juez tomó como propio el tema de los Naranjitas, el conjunto de personas que cobran estacionamiento fuera del radio céntrico donde no hay máquinas tickeadoras.

Ahora anunció que a los Naranjitas les prorrogará por cinco años la concesión que les otorga la Municipalidad para que cuiden el estacionamiento de vehículos en calles varios barrios de la ciudad. No fue suficiente con que les otorgara por ordenanza municipal un aumento del 100% de la tarifa. Hasta ayer cobraban 50 centavos por hora, a partir de hoy ya pueden cobrar $1. Los integrantes de las cooperativas de trabajo que forman los Naranjitas querían también más calles y más centricas.

Sin embargo, los representantes de los cuidadores que se reunieron con Juez en el Palacio 6 de Julio, no obtuvieron por el momento el compromiso de ampliar el área de cobertura que actualmente tienen, un reclamo que ayer llevaron sin éxito al Concejo Deliberante.

"El intendente se comprometió a involucrarse personalmente en el tema, la semana que viene se estaría resolviendo", djio Noel Quinteros, delegado de la cooperativa Autoconvocados, al término de la entrevista en la que también participaron naranjitas de las cooperativas Aparcar, El Progreso y La Unión.

Lo que el intendente hizo fue soportar la presión que los cobradores hicieron durante toda la semana cuando amenazaron con "tomar las máquinas tickeadoras" si no les aprobaban el aumento. Juez, conocedor de estos arrebatos, sumó otro elemento a la negociación. Sabe que todo lo que haga y no haga enseguida le da letra a sus adversarios políticos. Y como sabe que los vecinos de muchos barrios no reciben con beneplácito a los Naranjitas, les ofreció extender la concesión; una figura ficticia ya que el municipio en la realidad no tiene ningún vínculo con ellos.

En otra maniobra que lo muestra rápido de reflejos, pero que lo hace escapar hacia adelante, ofrece una estabilidad que quedará asegurada sí o sí gana la intendencia su delfín, Daniel Giacomino. De lo contrario no puede asegurarle nada a los cobradores de estacionamiento porque en realidad el servicio se los pagan los automovilistas. Son los ciudadanos los que con sus monedas sostienen el salario. Y eso es lo que la gente no termina de entender.

Temas

Dejá tu comentario