Sigue la extracción sin control de áridos en los ríos de Córdoba

*A pesar de que sólo pueden extraerse áridos de los ríos con permiso de la Dipas, siguen sacando indiscriminadamente.
*Las empresas no miden el riesgo ecológico y envían a sus empleados a remover arena por las noches.

La extracción ilegal de áridos de los ríos cordobeses se transformó en el último tiempo en una de las problemáticas ambientales más comunes a nivel provincial. De la mano del auge de la construcción, que lógicamente necesita arena para poder desarrollarse, numerosos empresarios se han volcado a los cursos de agua para sacar este elemento indiscriminadamente y poder lograr dividendos económicos a costa de destruir el ecosistema.

En este contexto, en mayo de 2005 la Dirección Provincial de Agua y Saneamiento (DIPAS), en el marco del Programa de Ordenamiento Territorial, dictó una resolución por la cual caducaron todos los permisos de extracción de áridos que había en la provincia, instando a los “areneros” que tenían habilitación en ese momento a reempadronarse oficialmente.

No obstante, según datos de esta oficina que depende del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, en estos dos años sólo se han podido detectar 22 casos de personas sacando arena sin habilitación. Esto quiere decir que se concretó, en promedio, apenas un operativo exitoso por mes, muy poco si se tienen en cuenta las denuncias de vecinos de los pueblos y ríos afectados que aseguran que casi todos los días hay gente extrayendo el material sin autorización.

Sobre este punto, el problema principal reside en que estos infractores sólo pueden ser advertidos si se los encuentra realizando la actividad “in fraganti”, lo que dificulta el desarrollo normal de las inspecciones.

Fuentes de la DIPAS dijeron que esta situación se dificulta aún más si se tiene en cuenta que, en muchos casos, los empresarios cuentan con la connivencia de efectivos policiales que les avisan cuando hay inspectores cerca. Asimismo, hubo denuncias de areneros que trabajan de noche como método para poder burlar los controles.

El detalle de los operativos aportado por la DIPAS, muestra que el río Xanaes fue el más afectado ya que allí se encontraron a cuatro de los 22 infractores detectados en estos dos años. Específicamente, este curso acuático registró una situación ilegal en mayo de 2005 en Villa del Rosario, dos en diciembre del mismo año en Rincón y Pilar, y la última durante febrero en Río Segundo.

Esta situación es particularmente grave si se considera que en el Xanaes está expresamente prohibida la extracción de áridos luego de que un estudio de la UNC determinara que el torrente está absolutamente degradado.

En segundo lugar, en el río Panaholma se registraron tres operativos: dos en marzo del año pasado en Mina Clavero y uno en febrero de 2007 en Nono. Los otros ríos más perjudicados fueron el de los Sauces y el Cruz del Eje, ambos con dos controles. En el caso del curso de agua de Traslasierra, los mismos tuvieron lugar en Mina Clavero y San Pedro en julio de 2005 y setiembre de 2006, respectivamente, mientras que en el afluente del Norte cordobés los dos operativos fueron en Media Naranja en junio y agosto del año pasado.

Temas

Dejá tu comentario