Así es un día en la concentración

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Desde los torneos de truco, pasando por la PlayStation y hasta quién es el primero en levantarse. Entrá y conocé cómo es el día a día de nuestros jugadores, al mando del DT Diego Maradona.

Télam
Por Télam
El plantel argentino que está concentrado en Pretoria "mata" el tiempo de espera para el debut en el Mundial de Sudáfrica 2010 con juegos internos, y en el torneo de truco que se organizó, la dupla Diego Maradona-Alejandro Mancuso se quedó con el campeonato.

"¿Los dejaron ganar a Diego y Mancuso?”, fue la pregunta para Jonás Gutiérrez, quien respondió: "No, son una dupla letal, igual nosotros -jugó con Martín Demichelis- perdimos en semis con Masche y Heinze”.

El truco, pasando por la PlayStation, y otros juegos son los que entretienen a los jugadores y el cuerpo técnico en Pretoria. Es que las horas libres terminan siendo muchas y se buscan variantes para dejar pasar el tiempo, calmando de ese modo un poco la ansiedad por lo que se está por venir.

El grupo hasta ahora no mostró fisuras hacia afuera, y hacia dentro todos los que están cerca de los jugadores remarcan la “buena onda” imperante.

"Es un grupo muy jodón, todos están dispuestos a divertirse y a hacer bromas”, le contó a la agencia Télam una de las personas que convive día a día con el seleccionado argentino. Poco después de las 9 de la mañana, de a poco comienzan a levantarse, pero no hay un horario estipulado para desayunar.

El primero que suele bajar, mate en mano, es el arquero Mariano Andújar, quien es casi siempre el que da el puntapié para el desayuno junto a los utileros.

A las 12.30 tienen que bajar todos a almorzar y la comida puede ser pollo, carne asada, pastas o pizza, siempre con un postre: queso y dulce, ensalada de frutas y duraznos en almíbar.

Desde Argentina llegó un cargamento de mate y dulce de leche, "pero nada más, porque el resto se consigue todo acá sin problemas”, explicaron desde el seleccionado argentino.

Luego del almuerzo todos van a descansar a sus habitaciones y a las 16 se juntan en la puerta del predio para ir a una de las canchas de entrenamiento del complejo de alto rendimiento deportivo de la Universidad de Pretoria.

A las 16.15 comienza el entrenamiento, que termina siempre de noche porque en esta parte del Mundo a las 18 ya oscurece y por eso se prenden las luces de la cancha.

A las 21 tienen que prepararse para cenar y luego llega la sobremesa, con las charlas de Maradona y algunos juegos de cartas.

Antes de la medianoche todos los jugadores están en sus habitaciones, la mayoría con la cabeza en la almohada, soñando con ser parte el 11 de julio de la final del Mundial de Sudáfrica 2010.

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