Alerta para jugadores y selecciones árabes en el Mundial: comienza el Ramadán
Varios de los seleccionados que estarán en los octavos de final cuentan con una gran presencia de jugadores musulmanes que deberán decidir qué harán con el estricto ayuno que impone el mes de abstinencia.
Este panorama no parece preocupar al seleccionador de Francia, Didier Deschamps, quien ha preferido resaltar su respeto profundo por las diversas creencias religiosas y dejar la palabra final a sus jugadores.
"No estoy muy preocupado porque no es un problema que surja ahora y cada uno se adaptará a la situación", declaró tras sellar su pase a los octavos de final donde enfrentará a Nigeria, otro país con elevado número de musulmanes, como el delantero Karim Benzema, de ascendencia argelina, y el centrocampista Moussa Sissoko, de origen maliense.
Problemas ya se ganaron en el pasado, y grandes, el entrenador portugués Jose Mourinho, y el directivo deportivo italiano Claudio Lotito.
Mourinho, en sus tiempos de entrenador del Inter, a finales del 2009 que se sentía defraudado por el deficitario rendimiento del centrocampista ghanés Sulley Muntari y lo atribuyó al hecho de que tuviera que pasarse casi un mes en ayuno por el ramadán.
La fecha del comienzo de este mes sagrado varía cada año, debido a que el calendario musulmán está basado en el calendario lunar y se rige por los movimientos del satélite de la Tierra.
Las declaraciones de Mourinho desataron ira en el mundo islámico e incluso llegó a denunciar amenazas.
"Nunca compré y jamás compraré jugadores que tengan este tipo de problema", declaró por entonces el presidente del Lazio, Claudio Lotito para quien "un mes entero sin poder comer ni beber durante más de 10 horas diarias no concilia muy bien con los partidos del domingo".
Para el jefe médico de la FIFA, Jiri Dvorak, los jugadores que cumplirán con el ayuno no deberían sufrir deterioro alguno en su condición física.
"Hemos hechos estudios exhaustivos de jugadores durante el ramadán, y la conclusión fue que si se respeta de manera apropiada, no habrá reducción en los rendimientos físicos de los jugadores", declaró Dvorak.
No parece pensar así el alemán de origen turco Mesut Özil, para quien el consumo de agua y alimento es necesario para mantener su condición física en general y no sólo los días de partido.
"El ramadán comienza el sábado pero no podré hacerlo porque tengo que trabajar", afirmó el miércoles.
El Islam también abre excepciones para el ayuno, como el de mujeres embarazadas, niños, adultos con problemas mentales, enfermos y personas que deben viajan por aquél mes a gran distancia.
Este último argumento es quizá el que disculpará a Ozil mientras Alemania permanezca en el Mundial, pero le obliga a cumplir el ayuno después de finalizar el ramadán.
Para los musulmanes, el ramadán no es simplemente abstenerse de comer y beber, sino también un tiempo para extender su devoción a través de actos de caridad y donación.
Esto puede explicar la actitud del ghanés Muntari, jugador del Milán, a quien se le vio por las calles de la ciudad brasileña de Maceió firmando autógrafos y repartiendo dinero a los lugareños.
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