El fallo del TAS que cambió el escenario: Imanol Machuca, a un paso de volver a Vélez
Tras quedar sin efecto la sanción que lo mantenía inactivo, el extremo está muy cerca de reincorporarse al Fortín a préstamo y relanzar su carrera en un momento clave.
El camino de Imanol Machuca hacia su regreso a Vélez dio un giro decisivo en las últimas horas. Luego del fallo favorable del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que dejó sin efecto la sanción que lo había marginado de la actividad, el extremo quedó a detalles de volver a ponerse la camiseta del Fortín. La dirigencia velezana y el entorno del jugador aceleraron las gestiones y el acuerdo verbal ya está prácticamente cerrado.
La operación contempla un préstamo sin cargo y con opción de compra, una fórmula que le permite al club recuperar a un futbolista con potencial y, al mismo tiempo, evaluar su rendimiento deportivo tras un período complejo. El plan inmediato indica que este miércoles se someterá a la revisión médica y, si todo transcurre con normalidad, firmará su contrato para sellar oficialmente su retorno a Liniers.
El contexto que rodea esta vuelta es particular y le otorga un peso especial. El TAS falló a favor de Machuca, junto a Facundo Garcés y Rodrigo Holgado, y anuló las sanciones disciplinarias impuestas previamente por la FIFA. Aquellas sanciones habían surgido a raíz de acusaciones vinculadas a una presunta falsificación de documentación para poder representar a la Selección de Malasia, un proceso que derivó en una suspensión de un año y frenó abruptamente la carrera de los futbolistas involucrados.
Con la resolución del Tribunal de Arbitraje Deportivo, Machuca quedó nuevamente habilitado para competir de manera inmediata. Más allá de lo estrictamente deportivo, el fallo también despejó su panorama contractual y legal, un aspecto clave para que Vélez pudiera avanzar sin riesgos en la negociación. En el club entienden que el aval jurídico era la última pieza que faltaba para concretar el regreso.
Desde lo futbolístico, el retorno aparece como una oportunidad para ambas partes. Para el jugador, significa la chance de relanzar su carrera en un club que conoce, donde supo tener buenos momentos y en el que puede volver a sentirse protagonista tras meses de incertidumbre. Para Vélez, implica sumar una alternativa ofensiva en un plantel que busca profundidad y variantes, en un contexto de competencia interna exigente.
Si todo se confirma según lo previsto, Machuca se integrará al plantel que conduce Guillermo Barros Schelotto, quien tendrá la última palabra sobre su rol dentro del equipo y los tiempos de su puesta a punto. En Liniers saben que no será un regreso más: el extremo llega marcado por una experiencia dura fuera de las canchas y con la necesidad de recuperar ritmo y confianza.
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