Escocia: un hincha fue condenado a prisión por provocar una lesión irreversible a un jugador
El agresor recibió 18 meses de prisión y una prohibición de diez años para asistir a partidos tras lanzar un asiento que desfiguró a un futbolista.
Un episodio de violencia extrema sacudió al fútbol escocés y terminó con una dura condena judicial. Un aficionado del Aberdeen fue sentenciado a 18 meses de prisión tras ser hallado culpable de haber provocado una lesión grave y una desfiguración permanente en el rostro de un jugador durante un partido de la Premier League de Escocia.
El hecho ocurrió en mayo de 2025 y volvió a instalar el debate sobre los límites de la pasión futbolera y la responsabilidad de los hinchas en los estadios. El condenado es David Gowans, de 32 años, quien admitió haber arrojado parte de un asiento al campo de juego luego del encuentro entre Aberdeen y Dundee United, disputado en el estadio Tannadice.
El lanzamiento se produjo tras una invasión de campo por parte de los simpatizantes locales y terminó impactando de lleno en el rostro de Jack MacKenzie, futbolista del Aberdeen, que se encontraba cerca de la tribuna visitante agradeciendo el apoyo de los hinchas que habían viajado. El impacto fue devastador.
Según se detalló durante la audiencia judicial, el jugador sufrió una profunda laceración de cinco centímetros en la ceja izquierda y otra abrasión de igual tamaño debajo del ojo, lesiones que derivaron en una desfiguración permanente. MacKenzie debió ser atendido en el campo durante varios minutos y luego retirado en silla de ruedas. Actualmente, el futbolista continúa su carrera en el Plymouth Argyle, pero arrastra las consecuencias físicas del ataque.
El sheriff Alastair Carmichael fue contundente al describir la conducta del agresor, a la que calificó como “egoísta, estúpida, peligrosa y totalmente irresponsable”. Durante la lectura de la sentencia, el juez remarcó que no existía una alternativa razonable a la prisión efectiva debido a la gravedad del delito y al riesgo que ese tipo de acciones representan no solo para los jugadores, sino también para el resto del público presente en el estadio.
Durante el proceso, se supo que Gowans formaba parte de un grupo de ultras del Aberdeen y que, tras el incidente, envió mensajes contradictorios a la oficial de enlace de aficionados del club. En un primer momento negó haber arrojado el objeto, pero luego terminó admitiéndolo y calificó su acción como “un error desastroso”. Su defensa sostuvo que el acusado se encontraba bajo los efectos del alcohol, ya que había consumido una importante cantidad de vodka antes de asistir al partido.
Además de la pena de prisión, el tribunal impuso una prohibición de diez años para asistir a eventos futbolísticos, la máxima contemplada por la ley. A eso se sumó una sanción de por vida aplicada por el Aberdeen Football Club, que le impide volver a ingresar a cualquier partido del equipo. La fiscalía subrayó que este tipo de conductas no solo dañan a las víctimas directas, sino que ponen en peligro la seguridad general y deben ser castigadas con firmeza.
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