Guardó una bandera durante 15 años y terminó en manos de Franco Colapinto: la historia

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Gabriel Andrijciw cumplió un sueño en el Gran Premio de Madrid: logró entregarle a Colapinto una bandera argentina que conservaba desde 2011 y lo contó en C5N.

Gabriel Andrijciw nació en Mendoza y vive en España. Debutó como comisario de pista en Fórmula 1 durante el Gran Premio de Madrid, consiguió protagonizar una escena inolvidable con Franco Colapinto y una bandera argentina que había permanecido guardada durante 15 años terminó en manos del piloto de Alpine tras su séptimo puesto.

Andrijciw había preparado una estrategia para intentar que el pilerense reparara en él entre la multitud. La idea no era simplemente entregar una bandera. Él quería conseguir que pudiera verla y reconocer el apoyo de los argentinos presentes en el circuito. Gabriel contó que la bandera no había sido comprada especialmente para la ocasión, sino que la conservaba desde 2011.

Desde entonces, había quedado en su poder y comenzó a acompañarlo en distintos eventos. “Esa bandera está conmigo desde el 2011, de un viaje que hizo mi mujer a la Argentina en la Copa América. Desde entonces siempre la he tenido en los eventos”, relató durante una entrevista con C5N.

El plan que tenía para encontrar a Franco Colapinto

Con el tiempo, Andrijciw empezó a llevarla a las competencias en las que participaba como voluntario. Hacía aproximadamente dos años que formaba parte del voluntariado de banderilleros y comisarios de pista y soñaba con poder utilizarla en un momento especial. “La historia quería que sea algo grande”, resumió. Y finalmente ocurrió.

Cuando recibió la confirmación de que iba a trabajar en una carrera de F1, Gabriel comenzó a imaginar cómo podía hacer para que Colapinto lo viera. Su objetivo estaba definido desde el comienzo. “Lo tenía pensado desde que me confirmaron que iba a ir a la Fórmula 1. Mi objetivo era saludar a Franco. No darle la bandera, sino que vea la bandera y que viera que estamos acá para apoyarlos”, explicó.

El problema era que no resultaba sencillo llamar la atención del piloto en medio de un circuito repleto de espectadores y banderas argentinas. El joven de 23 años se desplazaba por otro sector mientras saludaba al público. Gabriel tuvo que encontrar la manera de diferenciarse.

Él iba por el otro carril, él estaba saludando a la grada. Tenía que competir con eso. Entre lo grande que soy, estaba vestido de naranja, la bandera y haciendo el ridículo tenía que lograr que me viera y lo logré”, contó entre risas.

El momento en que el Alpine A526 frenó delante suyo

Después de la carrera llegó el momento que Gabriel había imaginado desde que recibió la confirmación para trabajar en Fórmula 1. Franco vio al comisario agitando la bandera argentina cerca de la pista, se acercó con su monoplaza y tomó la enseña. De esa manera, pudo utilizarla durante la vuelta de honor. La escena se convirtió rápidamente en una de las imágenes más emotivas del Gran Premio de Madrid para los argentinos presentes.

Para Andrijciw, el gesto del piloto tuvo un significado especial. “Fue un momento espectacular. Hacerlo ahí y con Franco, un muchacho de su nivel que es increíble. Que haya parado y tenga el detalle que tuvo de agradecer, que no tenía por qué, fue como un regalo de cumpleaños”, recordó. Además, destacó la enorme presencia argentina en el circuito madrileño. “Había muchos argentinos. Muchas banderas. Éramos locales”, afirmó.

La repercusión fue mucho mayor de la que había imaginado. Después de la carrera recibió numerosos mensajes de argentinos que lo felicitaron por haber conseguido que aquella bandera terminara acompañando al corredor durante la vuelta de honor. Sin embargo, el comisario mantiene los pies sobre la tierra y no quiere incomodarlo. “Sería un sueño poder conocerlo, pero no quiero molestarlo. No es la intención”, reconoció.

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