Aníbal Fernández echó a los técnicos de las selecciones de hockey

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El senador, elegido como presidente de la Confederación Argentina de ese deporte, desplazó en una decisión insólita a los entrenadores de los equipos masculino y femenino.

El senador Aníbal Fernández, presidente del club Quilmes, tomó una drástica decisión al ser elegido como máximo responsable de la Confederación Argentina de Hockey: echó a los entrenadores de las selecciones masculina y femenina de ese deporte.

Fernández cambió el rumbo de uno de los deportes más exitosos de la última década y ahora el futuro se presenta incierto. Resulta extraña semejante decisión teniendo en cuenta que la Selección masculina, dirigida por Franco Nicola, ganó el Champions Challenge y creció mucho su nivel de juego en los últimos Juegos Olímpicos.

"Me echaron y no entiendo la decisión; por supuesto que no la comparto, pero me la veía venir. Nos ha ido muy bien con los muchachos y estoy convencido de que se clasificarán para la cuarta y última etapa de la World League, estén con el entrenador que estén. Mi cuerpo técnico hizo bien su tarea y se fue ganador; lamentablemente, no estamos en el proyecto de los nuevos dirigentes, que prefieren otra forma de trabajo", explicó Nicola, que había asumido en septiembre del año pasado con dos años de contrato.

Aníbal, además, desplazó de su cargo a Marcelo Garrafo, el entrenador de Las Leonas, que desde hace unos meses había tomado el control del equipo en reemplazo de Carlos Retegui.

Tanto Nicola como Garraffo fueron contratados por el mendocino Sergio Daniel Marcellini, quien el sábado pasado se frustró en el intento de encabezar un tercer mandato al frente de la Confederación Argentina de Hockey.

El senador Fernández había advertido: "Vamos a ver qué hacemos con los entrenadores de los seleccionados. Ningún jugador o jugadora va a condicionar la elección del técnico".

Aún se desconoce quiénes serán los reemplazantes de Nicola y Garrafo. Lo cierto es que si había un deporte en la Argentina que funcionaba realmente bien, ése era el hockey. Pero ahora cambió todo. Aníbal lo hizo.

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