Lanús e Independiente finalmente jugarán sin visitantes: qué pasó y por qué cambiaron de decisión

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El Granate había habilitado 5.000 entradas para los hinchas del Rojo, pero la venta fue cancelada por pedido de la dirigencia de Avellaneda.

Lanús e Independiente finalmente jugarán sin público visitante el próximo lunes, desde las 17, por la quinta fecha del Torneo Clausura. La decisión se tomó a pocas horas de que comenzara la venta de entradas para los hinchas del Rojo, que inicialmente tenían habilitadas 5.000 localidades para asistir a La Fortaleza.

El Granate confirmó este jueves que canceló la venta destinada a los simpatizantes visitantes, aunque no informó oficialmente los motivos de la medida. Sin embargo, la decisión habría surgido a partir de un pedido de la dirigencia del Rojo, que expresó su preocupación por la posibilidad de que se produjeran incidentes en medio del delicado momento que atraviesa la institución.

La situación resulta particular porque tanto Lanús como los organismos de seguridad habían dado el visto bueno para que el encuentro se disputara con ambas parcialidades. APreViDe consideraba que estaban dadas las condiciones para llevar adelante el operativo correspondiente y había garantías para organizar el ingreso y la permanencia de los hinchas visitantes.

Incluso, el club local había puesto a disposición las 5.000 entradas generales para los seguidores del Rojo, con un valor de 100.000 pesos cada una. Sin embargo, la venta quedó suspendida y finalmente Independiente deberá afrontar el compromiso sin el respaldo de su gente en las tribunas.

El difícil momento de Independiente

El contexto deportivo fue determinante para entender el cambio de postura. Independiente atraviesa una semana especialmente complicada después de quedar eliminado de la Copa Argentina con una contundente derrota por 4-0 frente a Atlético Tucumán. El resultado provocó la salida de Gustavo Quinteros como entrenador y profundizó el malestar que ya existía entre los hinchas por los últimos resultados.

La eliminación también aumentó la presión sobre la dirigencia encabezada por Néstor Grindetti y sobre el plantel. En ese escenario, desde la conducción del club habrían considerado que movilizar a miles de simpatizantes hacia Lanús podía representar un riesgo innecesario. La preocupación no estuvo relacionada con una prohibición de los organismos de seguridad. Por el contrario, APreViDe había evaluado que el operativo podía realizarse con normalidad. El cambio habría surgido directamente desde Independiente ante el temor de que la situación pudiera derivar en incidentes.

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