El ex equipo de Tinelli, a punto de desaparecer

Deportes

El Badajoz, que perteneció al conductor durante dos años, entró en proceso de liquidación y podría dejar de existir.

Hace 14 años, el Deportivo Badajoz vivía tiempos de ensueño. En aquel momento, Marcelo Tinelli adquirió el club por 500 mil dólares y le dio una popularidad nunca antes vista a ese humilde equipo de la comunidad de Extremadura.

Sin embargo, hoy la realidad es completamente opuesta. Tras 107 años de historia, el club está a punto de desaparecer. Hace un tiempo sus propuestas de pago de sus diferentes y suculentas deudas fueron rechazadas y entró en un irreparable proceso de liquidación. Así lo decidieron en una junta de acreedores.

Pese a esto, los hinchas todavía tienen una mínima esperanza de poder mantener en pie al club.  Por eso intentarán anular el voto en contra de Hacienda y Seguridad Social en la junta de acreedores, aduciendo que no se dieron razones válidas para votar en contra de la cancelación de deudas.

Por eso, apenas la jueza inicie el proceso de liquidación según marca la ley, el Badajoz hará las alegaciones mencionadas para intentar convocar a una nueva junta de acreedores. Aunque el panorama parece bastante difícil.

"Si la jueza de lo mercantil admitiera como motivo de suspensión, decretar la liquidación porque la decisiónpodría ser nula de pleno derecho, podría acordar la suspensión del procedimiento mientras se resuelve si esta decisión es acorde a derecho. El Badajoz podría competir aunque ahora está muerto y ya hablamos de resurreccción", aseguró Iñigo Landa, el copropietario del club, a El Periódico de Extremadura.

Lo cierto es que, luego de la marketinera incursión de Tinelli a fines de la década del 90, el club comenzó una debacle que desencadenó en esta más que preocupante realidad.

En aquel momento, el conductor adquirió el club con el objetivo de llevarlo a la Primera División. Para ello contrató grandes figuras como Alejandro Mancuso, un joven Sebastián Battaglia, Adrián Giampietri Martín Romagnoli, los hermanos D'Amico y el brasileño Luis Fernando, entre otros.

Como Tinelli era dueño del 57% del club, su impulso fue muy grande, acompañando cada campaña con una cobertura íntegra del periodista Diego Korol para su programa, VideoMatch. Pero eso no quedó ahí, porque consiguió que Topper vista al equipo y que Parmalat sea el auspiciante de la camiseta. En definitiva, una plena movida de marketing en estado puro.

Sin embargo, el tiempo fue matando cualquier tipo de boom publicitario. En su primera temporada, el equipo finalizó 14° en la Segunda División y en la siguiente, 16°.

Por esto, se comenzó a perder interés en el club y finalmente en 2001, con una deuda de 2 millones y medio de dólares, Tinelli decidió vender su parte a un empresario portugués. Un año después, el club descendió.

Así las cosas, la situación del equipo que supo ser furor en Argentina y gran parte de Latinoamérica no podría ser peor. Y lo más preocupante es que ya no pueden confiar en el poder económico de uno de los empresarios argentinos más exitosos para evitar lo que parece una casi sentenciada caída al abismo más profundo.

Dejá tu comentario