Nick Kyrgios fue suspendido tras dar positivo por cocaína: "No voy a poner excusas"

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El tenista australiano admitió el consumo luego de un control realizado en Mallorca y quedó temporalmente impedido de competir o participar en actividades oficiales.

Nick Kyrgios atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera profesional. El tenista australiano, actualmente ubicado en el puesto 919 del ranking ATP, fue suspendido provisionalmente después de dar positivo por cocaína en un control antidopaje realizado durante un torneo en Mallorca. El propio jugador confirmó el resultado, asumió la responsabilidad y reconoció públicamente que cometió un grave error.

La medida comenzó el 4 de agosto de 2026, luego de que una muestra obtenida el 22 de junio detectara benzoilecgonina, un metabolito asociado a la cocaína. El resultado positivo fue posteriormente confirmado, el 17 de julio, por un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje.

La detección de la sustancia, que está prohibida durante las competencias, derivó en una suspensión provisional obligatoria de acuerdo con las normas antidopaje aplicables al tenis. Sin embargo, el reglamento también contempla la posibilidad de reducir una eventual sanción cuando se determina que el consumo se produjo fuera de competencia.

Mientras dure la suspensión, no puede disputar partidos ni participar de entrenamientos o actividades oficiales organizadas o autorizadas por World Tennis, la ATP, la WTA, los torneos de Grand Slam o las federaciones nacionales.

Nick Kyrgios asumió la responsabilidad tras el doping positivo

El propio tenista fue quien comunicó públicamente la situación antes de que se conociera el informe oficial. A través de sus redes sociales, el australiano reconoció el resultado positivo y decidió no buscar excusas para explicar lo sucedido. “Recientemente he dado positivo en un control antidopaje en Mallorca por consumo de cocaína. He cometido un grave error y asumo toda la responsabilidad por ello”, escribió.

También pidió disculpas a su entorno y, especialmente, a los jóvenes que siguen su carrera. “Pido perdón a mis seguidores, a mi familia, a mis patrocinadores y a todas las personas cercanas a mí. Por encima de todo, pido perdón a los niños que me siguen. Soy consciente del ejemplo que esto da y estoy profundamente decepcionado conmigo mismo. No voy a poner excusas, pero quiero explicar el contexto”, manifestó.

El jugador también vinculó el episodio con las dificultades que atravesó durante los últimos años. Las lesiones y los problemas físicos tuvieron un impacto importante en su continuidad dentro del circuito y, según explicó, también afectaron su estado anímico.

Una carrera en el tenis marcada por las lesiones

A los 31 años, Kyrgios atraviesa una etapa muy diferente de aquella en la que llegó a ocupar uno de los primeros lugares del ranking mundial. Su mejor posición fue el 13° puesto, alcanzado en octubre de 2016, cuando comenzaba a consolidarse como uno de los tenistas más talentosos y polémicos del circuito. Las lesiones, sin embargo, condicionaron fuertemente su trayectoria durante las últimas temporadas.

La falta de continuidad provocó que descendiera hasta el puesto 919 del ranking ATP y que sus apariciones en los principales torneos fueran cada vez menos frecuentes. En su mensaje, el australiano explicó que ese proceso tuvo consecuencias que fueron mucho más allá de lo deportivo. Según contó, las lesiones le habían pasado “una factura enorme, tanto física como mentalmente” y aceptar la posibilidad de que su carrera estuviera llegando a su final fue especialmente difícil.

“Siempre he dicho que yo no elegí el tenis, fue el tenis el que me eligió a mí. Pero dejar atrás algo que ha sido toda mi vida es una de las cosas más difíciles a las que me he tenido que enfrentar. A veces me he sentido impotente y solo. Nada de eso justifica lo que hice”, reconoció.

¿Qué puede pasar ahora?

La suspensión provisional le impide competir y participar de actividades oficiales mientras avanza el procedimiento. Tiene la posibilidad de apelar la decisión, aunque hasta el momento no había presentado una apelación. El australiano explicó que este episodio también lo llevó a tomar distancia de la exposición pública.

En ese sentido, anunció que permanecerá alejado de las redes sociales y del contacto permanente con el exterior durante un período de 28 días. Según sus propias palabras, la sanción le permitió “darse cuenta de la realidad” y concentrarse en recuperar estabilidad.

“Me alejaré de las redes sociales y de la vida pública mientras me centro en recuperarme. Pido que se respete mi privacidad durante ese tiempo y, sobre todo, la privacidad de mi familia. Lo siento. Trabajaré duro y volveré mejor que antes”, concluyó.

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