Remo, ¿nuevo deporte nacional?

Deportes

A pesar de no ser practicado popularmente en el país, las ocho medallas (cinco de oro) en Guadalajara demuestran la fortaleza argentina en esta disciplina. Un poco de historia.

La mayoría dice que es el fútbol, otros hablan del polo y algunos, los más históricos, ubican al pato como el deporte nacional argentino. Sin embargo, en base a los últimos resultados en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, podría decirse que el remo es la disciplina en la que los deportistas argentinos se destacan por sobre el resto de los competidores del continente.


 


Lo cierto es que, de las 16 medallas obtenidas hasta el momento por Argentina, la mitad fueron cortesía del remo, un deporte que no es tan practicado en el país pero que, sin embargo, tiene una rica tradición por estos lados.


 


Pero claro, el remo argentino no sólo vive de la gloria panamericana, sino que también supo escribir grandes páginas en la historia de los Juegos Olímpicos, de la mano de Eduardo Guerrero y Tranquilo Capozzo, que alcanzaron la gloria sorprendiendo al mundo al lograr la medalla de oro en la categoría doble par de Helsinki 1952, en lo que significó la última presea dorada durante 52 años, hasta que el básquet y el fútbol quebraron la sequía en Atenas.


 


Es así como, hasta el día de hoy, Guerrero y Capozzo son considerados como una de las duplas más recordadas del deporte argentino, contribuyendo así a la expansión y difusión del remo, un deporte que, hasta ese momento era practicamente desconocido para los argentinos.


 


Pero claro, años más tarde, iba a haber otro atleta que entraría en la historia y seguiría el camino de éxito de sus antecesores: Alberto Demiddi, que en los Juegos de Munich 1972 iba a obtener un más que digno segundo puesto para darle al remo argentino la segunda y última medalla olímpica de toda su historia.


 


Ya en la actualidad, los remeros argentinos están dejando bien en claro que su participación en las competencias internacionales no se limita sólo a participar, sino que, poco a poco, Argentina se va convirtiendo en una de las potencias continentales en las diferentes disciplinas del deporte.


 


Como prueba de ello, fueron los cinco los oros conseguidos en estos Juegos de Guadalajara, que se suman a las dos platas y al bronce que completaron la exitosa marca de ocho medallas para transformarse, por lejos, en el deporte que más contribuyó para la ubicación en el medallero total de la competencia.


 


Con destacadas actuaciones de María Gabriela Best, María Lauro Ábalo, Santiago Fernández, Cristian Rosso y Ariel Suárez, entre otros, Argentina consigue así su segunda mejor marca panamericana, quedando detrás de los siete oros en remo conseguidos en Winnipeg 99. 


 


Con este panorama, las posibilidades de volver a conseguir una medalla olímpica crecen a pasos agigantados, teniendo en cuenta la supremacía argentina en la mayoría de las categorías en las que participó.


 


Así, pese a no ser popularmente masivo y a pesar de que es una minoría la que lo practica en nuestro país, el remo sigue creciendo y se va transformando en uno de los deportes predilectos por los atletas argentinos. Lejos de la pasión del fútbol, el vértigo de básquet y la garra del rugby, pero con las mismas ganas y con ese aura ganadora tan necesaria para alcanzar el éxito

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