Aumentan retenciones a los combustibles para poner freno a los precios

Economía

El Gobierno anunció un incremento de las retenciones a las exportaciones de petróleo, naftas y derivados, para "preservar los precios internos" de los hidrocarburos, según anunció el ministro de Economía, Miguel Peirano.

En conferencia de prensa que compartió con el ministro de Planificación, Julio de Vido, el titular saliente del Palacio de Hacienda indicó que se aplicará "un corte de referencia" para cada uno de los productos y que sobre el excedente se aplicará la suba en las retenciones, aunque no definió los valores de las alzas que están incluídos en la resolución.

Del encuentro, participaron también los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Energía, Daniel Cameron, en el despacho presidencial de la Casa Rosada.

Adelantándose al anuncio, la presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA), Rosario Sica, había dicho esta mañana que esperaba que "con esa diferencia" se atienda el reclamo de mayor rentabilidad para las estaciones de servicio y propuso una rebaja de impuestos.

Según el Gobierno, esta medida busca evitar que la escalada del precio internacional del crudo, que llegó a rozar los US$ 100 por barril, se traslade a los combustibles locales. Pero también apunta a reforzar los ingresos fiscales de cara al 2008.

Para las empresas esto provocaría un cimbronazo, ya que las ventas de nafta al exterior les permiten compensar las pérdidas que les supone mantener los precios actuales del mercado interno.

Sica remarcó que la suba de retenciones es un viejo reclamo de FECRA al Gobierno, como medida para generar recursos que permitan mejorar la rentabilidad de los estacioneros.

"Alrededor de agosto del año pasado, en una reunión con (el secretario de Comercio Guillermo) Moreno y las cuatro petroleras -YPF, Shell, Petrobras y Esso-, el sindicato y todas las cámaras del país, FECRA propuso que se aumente las retenciones a las exportaciones de combustibles para que con esa diferencia nos dieran mayor rentabilidad", puntualizó la dirigente empresaria.

Sin embargo, subrayó que los dueños de los surtidores no pretenden que les otorguen subsidios, sino "una rebaja del impuesto al cheque, no una exención, sino una alícuota preferencial como está contemplado por la AFIP para aquellos que tienen ventas importantes con baja rentabilidad".

Precisó que "por cada peso que se vende de combustible, 70 centavos van a las arcas del gobierno, 20 a las petroleras y menos de 10 a las estaciones de servicios".

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