Cada vez es más difícil conseguir remises y taxis por falta de GNC

Economía


  • Después de que el Gobierno nacional prohibió la venta de GNC para el transporte público y privado, las consecuencias en el servicio de taxis y remises ya son visibles.
  • El 85 por ciento de la flota siquiera salió a las calles y, del otro 15 por ciento, muchos ya están cobrando un adicional de uno o dos pesos.

Las consecuencias de la  indisimulable crisis energética que vive el país ya son palpables. Si cualquier usuario de transporte público intenta, por estas horas, tomar un taxi o un remís encontrará un panorama, al menos, complejo: los servicios se ven reducidos en un 85 por ciento.

Luego de que el Gobierno nacional prohibió la venta de GNC por temor al desabastecimiento del servicio en los hogares, un simple panorama a la situación muestra fuertes complicaciones para desplazarse en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense.

Por un lado, la merma en el servicio de taxis es visible. Según apuntaron a minutouno.com en una de las principales empresas de radiotaxi, sólo el 14 por ciento de la flota está actualmente en funcionamiento (74 de 500). El resto, a causa de la falta de gas, no puede salir a realizar su normal recorrido ya que la relación costo -  beneficio no cierra para aquellos conductores que salen a diario. La misma situación se vive en casi todas las empresas del sector.

Por su parte, los remiseros también han tomado medidas: en algunos casos se pueden ver varios locales cerrados “por tiempo indeterminado”, y en otros se puede pedir un auto pero hay que pagar un “extra” por el gasto en nafta. Esto se aplica también para los taxistas quienes, en muchos casos, estarían cobrando entre uno y dos pesos más por el servicio.

El viernes pasado la empresa Gas Natural BAN dejó de proveer a las 146 estaciones de servicio de la Capital Federal. En tanto que la distribuidora Camuzzi informó que no venderá el fluido a locales de la Ruta 2, justo en el fin de semana largo en el que miles de turistas viajaron para la costa Atlántica.

Desde ese día en las estaciones sólo se pueden ver conos rojos en lugar de automóviles cargando. Todo un síntoma de una Argentina rara en la que, tal como indican las cifras oficiales del dudoso Indec, crece al 8 por ciento anual pero no puede abastecerse de GNC.

Según el Gobierno el suministro de gas se vio afectado en las últimas horas ante el mayor consumo por la ola de frío polar y las empresas prestadoras de servicios públicos no están garantizando el abastecimiento.

¿Si sigue el frío nos quedaremos sin transporte público por semanas? Que el tiempo nos ayude.

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