Cristina elige a los campesinos como sus adversarios favoritos
El discurso de ayer de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tuvo un solo objetivo: quemar las naves. No hubo un solo gesto de negociación, no habilitó ninguna mesa de diálogo, no aceptó ninguna cuota de razón en los ruralistas que llevaban ya 13 días de paro.
¿Lo hizo a propósito? Muchos creen que si, que es parte del “estilo K”, endurecer la posición para luego negociar en otros términos. Ya se había conocido este estilo con el mandato de Néstor. Otros, menos paranoicos o más crédulos, creen que fue un error.
Pero ¿había alguna posibilidad de negociación? Sin duda que la había. Los periodistas, que dialogamos diariamente con los protagonistas del conflicto, sabemos que las organizaciones agrarias (por lo menos, dos de ellas) no se oponen a las retenciones de manera “principista” o por capricho. Y si lo sabemos los periodistas ¿no lo sabe el gobierno? Si se hubiera trabajado sobre esa tibia aceptación, otros gallos hubieran cantado en una noche en que no hubo que lamentar una tragedia porque, precisamente, los ruralistas no aceptaron el “mano a mano” con los piquepatoteros K.
Los grandes reclamos del campo son dos: primero, que los fondos que se ganan por las retenciones no vayan a engrosar las arcas del fisco nacional, ni que sean manejadas discrecionalmente por Alberto Fernández, Julio De Vido ni por nadie.
La segunda cosa que no hizo la presidenta y que podría haber hecho es desagregar a los afectados por las retenciones. ¿Qué sentido tiene que los principales exportadores, que concentran más del 70% de las exportaciones, tengan porcentualmente el mismo impuesto que los pequeños productores? ¿Alguien cree, con una mano en el corazón, que los 20 principales latifundistas están en los piquetes?
Los dirigentes agrarios no son tarados; saben que la política de cambio alto benefició al sector y saben que es justo que una parte de ese beneficio sea redistribuido. Al menos, insistimos, una parte de esa dirigencia. La presidente elige a sus adversarios.
Te puede interesar





Dejá tu comentario