De mal en peor: Milei y Caputo buscan acelerar el ajuste y se profundiza el pesimismo entre los industriales
El 53,6% de los empresarios asegura que el derrumbe de la caída de la demanda interna generada por el modelo de Milei impide la ampliación de la producción.
Javier Milei junto a Luis Caputo.
El proyecto de ley de Presupuesto 2027 que presentaron el presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, sigue el mismo principio rector que guió el modelo implementado desde la Casa Rosada a lo largo de toda la gestión libertaria: sacrificar todo aquello que deba ser sacrificado ante el altar del equilibrio fiscal. Y la defensa de la industria nacional fue una de las primeras víctimas en caer ante esa lógica.
En ese camino, la Encuesta de Tendencia de Negocios que realiza el Insituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló que el pesimismo entre los industriales se profundiza cada vez más a medida que ven que el gobierno libertario apuesta a seguir aelante con el ajuste. En un contexto de persistente caída de la actividad, los empresarios industriales anticipan expectativas desfavorables para la producción, la demanda interna y el empleo.
En agosto pasado el Indicador de confianza empresarial se ubicó en -20,2%, el menor nivel desde diciembre de 2025. Para el tercer trimestre, el 19,7% espera una baja del volumen producido, frente al 15,4% que anticipa un aumento, mientras que el 64,9% no proyecta cambios.
La perspectiva sobre los pedidos de la demanda interna resultó más desfavorable. El 23,8% de los industriales espera una disminución, el 13,8% proyecta un incremento y el 62,4% no prevé modificaciones.
Las previsiones para las ventas externas fueron la única variable de demanda con un resultado levemente favorable. El 18,2% de las empresas estimó que sus exportaciones aumentarán en los próximos tres meses, el 17,1% anticipó una baja y el 64,7% no espera variaciones.
La utilización del personal afectado al proceso productivo, en cambio, aparece bajo presión. El 17% de los consultados proyectó una reducción de las horas trabajadas, contra el 5,8% que anticipó un alza. El 77,2% no prevé cambios.
También predomina una expectativa de reducción en las dotaciones. El 16,5% de las firmas espera disminuir la cantidad de empleados, el 3,7% proyecta aumentarla y el 79,8% mantendría el número actual.
Sobre la evolución general de sus negocios, el 74,4% de los encuestados consideró que su situación se mantendrá igual durante el trimestre. El 13,3% espera un deterioro y el 12,3% prevé una mejora. La diferencia entre ambas respuestas fue de -1 punto porcentual. En precios promedio de venta, el 62,4% anticipó que no habrá cambios. El 30,5% proyectó aumentos y el 7,1%, bajas.
La encuesta también relevó la percepción empresaria sobre agosto. El 52,9% consideró que su cartera total de pedidos estaba por debajo de lo normal, el 44,9% la calificó como normal y el 2,2% la ubicó por encima de ese nivel.
En cuanto a las exportaciones actuales, el 36,9% las ubicó por debajo de lo normal; el 55,6%, en un nivel normal; y el 7,5%, por encima de ese parámetro.
Respecto de los stocks de productos terminados, el 64,4% los consideró adecuados. El 20,6% señaló que estaban por encima de lo adecuado y el 15% respondió que se encontraban por debajo.
La situación empresarial actual fue definida como normal por el 62,3% de las compañías. El 30% la calificó como mala y el 7,7%, como buena. En el plano financiero, el 63,7% describió su situación como normal, el 25,3% como mala y el 11% como buena. El acceso al crédito fue considerado normal por el 62,5% de las firmas, difícil por el 31,4% y fácil por apenas el 6 por ciento.
Demanda por el piso
El 53,6% de las empresas identificó a la demanda interna insuficiente como el principal obstáculo para ampliar la producción. El segundo factor mencionado fue la competencia de productos importados, con el 10,1%, seguido por la incertidumbre económica, con el 6,7%.
Entre las restantes restricciones, el 5,1% señaló otros factores; el 4,4%, escasez de materias primas, insumos o componentes; otro 4,4%, problemas financieros; y el 3,7%, una demanda externa insuficiente. El 1,9% mencionó la falta de equipo adecuado, el 1,4% la escasez de mano de obra calificada, el 0,8% leyes económicas poco claras, el 0,6% la falta de mano de obra en general y el 0,5% la escasez de energía. El 6,7% respondió que no enfrenta limitaciones.
Según el Indec, la actividad industrial cayó 5% en julio frente a junio y registró una baja de 4,9% respecto del mismo mes de 2025. Con ese resultado, el sector acumuló una contracción de 2,6% entre enero y julio de 2026. El desempeño fue heterogéneo entre las ramas que integran el índice de producción manufacturera. Doce de las 16 divisiones informaron descensos interanuales, mientras que solo cuatro cerraron julio con variaciones positivas.
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