“Tanto las formaciones como las vías están en mal estado y ponen en riesgo a los trabajadores y a los pasajeros” afirma Carlos Taborda, delegado de la línea B de subte. “El manual de las locomotoras dice que cada 450 mil kilómetros hay que desarmar completa la máquina, hasta el ultimo tornillo y volverla a armar: Estas máquinas tienen mas de 800 mil kilómetros y no se les hace otra cosa que reparaciones temporarias”.
De las 21 formaciones que tiene la línea B de subte, (la que corre por debajo de la avenida Corrientes) se utilizan sólo 18 en las horas pico, y actualmente hay 3 que salieron de funcionamiento porque los trabajadores se niegan a sacarlas si la empresa no cumple con las verificaciones reglamentarías. Ello está generando un demora en el servicio.
Según explicó Taborda a minutouno.com , los acuerdos de la empresa con la Comisión Nacional de Regulación del Transporte indican que cada tres días, debería hacerse una revisión de alguna de las formaciones, “y hace meses que eso no se hace”.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario